La fuga que desespera a doña Josefina

SANTO DOMINGO. Un corcho de vino evita que cientos de galones de agua al día se desperdicien en la acera de la calle Benigno del Castillo No. 14, en San Carlos.
La avería afecta una vivienda con una necesidad urgente. En la segunda planta del edificio que sufre la fuga vive la octogenaria Julia Almonte, sobreviviente de tres infartos y un derrame cerebral. Actualmente no se puede valer por sí misma y depende de su hija Josefina Beato Almonte.
El hoyo de la tubería dañada, es también un peligro para los peatones que pudieran caer allí y sufrir una herida grave. "La fuga es un problema, pero el hoyo es otro porque un niño puede caer y romperse algo. Además la tubería, que es de metal, puede cortar al que se accidente y eso trae una enfermedad", advierte Marcela Féliz, residente en el sector San Carlos.
Desde hace tres meses la familia no recibe agua y depende de los vecinos, quienes le abastecen con mangueras.
Su queja es que la Corporación de Acueductos y Alcantarillados Santo Domingo (Caasd) lleva tres meses, desde enero, prometieron que van a reparar la causa de su sufrimiento y todavía no lo hace. "Tengo una señora mayor en la casa. No tengo agua y ellos solo prometen que van a venir, pero no terminan de hacerlo. Yo llamo y cuando doy el nombre del barrio inmediatamente me preguntan si es la calle y el número, así que saben cuál es el problema; pero no vienen. Parecen que ellos están esperando que yo venga y rompa la calle", señala doña Josefina, "y lo peor es que yo pago el agua que no me dan".
La tubería, además, se encuentra en mal estado, es de metal podrido y oxidado.
Omar Santana
Omar Santana