SANTO DOMINGO. La música y el cine de Cuba son quizás los únicos rubros de exportación de su alicaída economía. Cada cierto tiempo surge una producción musical o cinematográfica que contribuye al universo artístico. En ocasiones han confluido ambas, como en el proyecto "Buena Vista Social Club".
Esta vez se trata de un experimento, siete directores internacionales para mismo número de historias, una por cada día de una semana en la Cuba actual. Algunas se entrelazan por medio de sus personajes, otras son tan independientes que parecen de otra película. Pero todas nos hablan de una sociedad en crítica situación, transversal carestía y, sin embargo, todavía con esperanzas. Es la película con la cual se inauguró el pasado martes la tercera edición del Festival Internacional de Cine Fine Arts en Santo Domingo, en las salas de Novo Centro.
Las historias
El Yuma, Jam Session, La tentación de Cecilia, Diario de un principiante, Ritual, Dulce amargo y La fuente, son los nombres de las siete historias que conforman este largometraje, que entremezcla diferentes miradas para articular un ecléctico retrato de una simbólica ciudad.
La miradas externas
Un joven actor, un productor musical y dos directores de cine son los personajes que llegan a la isla por diferentes razones. A través de ellos conocemos a los habaneros y sus peculiaridades en la arrabalizada capital. En estas miradas coexisten el humor con cierta ironía, las barreras de los idiomas y los prejuicios culturales.
Las miradas internas
Los personajes locales son dos taxistas, una cantante, un pelotero, un travesti, una adolescente con problemas sexuales, un ex-general alcoholizado, una psicóloga metida a pastelera por necesidad y una santera iluminada. Es una galería diversa y compleja, con muchos personajes secundarios y de tercer orden, que permite una panorámica a lo que ocurre en la ciudad capital, descascarada y ruinosa.
En estas miradas cohabitan el deseo de agradar al extranjero, la necesidad de conocer otros mundos y las frustraciones por las carencias a todo nivel.
Desniveles
Las historias no tienen el mismo nivel, las hay muy completas y bien dirigidas como la de la joven cantante que quiere dejar la isla, pero continuar junto al amor de su vida, relato que nos recuerda a "Chico & Rita" (2010), así como la historia que vuelve a reunir a los protagonistas de "Fresa y Chocolate" (1994). Pero hay otras que podrían calificarse más bien como anécdotas, como la de la joven que es sometida a un ritual por sus preferencias sexuales, o la del cineasta despistado, que espera por una entrevista al líder de la revolución y solo puede pasear y observar la ciudad, ya que no cuenta con herramientas para interactuar con una sociedad que no comprende.
Momentos mágicos
Tiene el filme algunos momentos mágicos de pura cinematografía que la elevan. El más alto se produce en la historia dirigida por el argentino Pablo Trapero y protagonizada por el director de cine serbio Emir Kusturica. En ésta, un taxista lleva a Kusturica a una sesión de jazz y allí el gordo chofer se transforma en eximio trompetista; la música al amanecer aporta escenas al borde de la poesía. Otro de los momentos interesantes se produce cuando el director de cine israelí Elia Suleiman llega a un abandonado parque al borde del mar y contempla a diferentes personas solitarias que simplemente esperan, no se sabe qué.
Recomendable para ver una película alejada de los habituales moldes narrativos y que permite adentrarse en la singular ciudad caribeña.
Ficha técnica7 días en La Habana. Francia, España 2012. 129 minutos.
Dirección: Laurent Cantet, Benicio Del Toro, Julio Medem, Elia Suleiman, Juan Carlos Tabío, Pablo Trapero, Gaspar Noé.
Guión : Leonardo Padura
Fotografía: Daniel Aranyó
Intérpretes:
Josh Hutcherson
Daniel Brühl
Emir Kusturica
Elia Suleiman
Melissa Rivera
Jorge Perugorría
Mirta Ibarra