Juan Dolio. Benjamin Zander es el Director de la Orquesta Filarmónica de Boston y actualmente se encuentra grabando con la Orquesta Philharmonia de Londres. Es un conferencista cotizadísimo y también es un señor encantador, al que le entusiasman los aplausos. Evidentemente le gusta tanto recibirlos como darlos. Aplaude a sus alumnos, se gira y aplaude al público que disfruta de este ensayo. (O va por la vida aplaudiendo, o aplaude a la vida. Seguramente un poco de ambas.)
Está aquí, en Juan Dolio, enseñando a entender, a tocar con el alma la Sinfonía del Nuevo Mundo, de Dvorak, a jóvenes músicos de todo el país que ofrecerán un concierto al día siguiente.
La entrevista empieza con una petición de su parte: "No me haga las preguntas que ha preparado, pregúnteme desde el corazón."
- En esta crisis mundial, todos tenemos un papel que desempeñar. ¿Cuál es el del artista?
- Creo que lo que pasa es que a veces olvidamos de qué se trata la vida... es una buena pregunta. Creemos que la vida se trata de pequeñas cosas: del trabajo, del dinero para la universidad de los chicos, de los problemas cotidianos... No, no es eso. La vida se trata de grandes cosas, de cosas importantes como las relaciones humanas, o qué hacemos con el planeta. La música nos recuerda lo verdaderamente importante: verdaderos valores, qué se siente cuando se está en casa, o qué se siente cuando se está lejos de casa, las luchas de la vida, el amor, las alegrías... la música nos pone en contacto con todos esos sentimientos que son los que importan realmente.
-Si es tan valiosa... ¿cómo lograremos que se deje de ver a la música clásica como algo elitista?
-¡No, no es para una élite! Sabemos que la música clásica es para todo el mundo. De hecho hay muchos países que están rompiendo esa barrera. Venezuela, Bolivia, México... hay grandiosos programas y la música clásica empieza a ser parte de la vida de comunidades enteras. Sólo hace falta corazón para escucharla.
Benjamín Zander, además de ser un director de orquesta venerado, es autor del best seller mundial "El Arte de lo posible" (agotado en las librerías dominicanas). Escrito en colaboración con su esposa Rosemund, es un compendio de las tácticas que les han sido útiles, que han puesto ambos en práctica en su vida profesional (ella es terapeuta familiar) y un enérgico llamado a que seamos capaces de ver las posibilidades que nos ofrece la vida. De hecho, algún experto editor se enreda explicando que el título original, The Art of Possibility, debió traducirse más pensando en la palabra "posibilidades" que en "posible". En cualquier caso, y agudos matices aparte, es un texto optimista dirigido a hacer pensar al lector en las posibilidades que la vida ofrece... si somos capaces de desaprender mucho de lo que nos han enseñado y dejamos paso a que las cosas... ¡ocurran!
-Durante cinco años usted fue un invitado especial en el Foro de Davos. ¿Qué tenía que decir a toda esa gente tan importante?
-Lo mismo. Les hablo sobre las posibilidades, no sólo los líderes tienen acceso a varias posibilidades en la vida. La música es una poderosa metáfora para expresar eso. ¿Cuál es mi profesión? Dirigir. ¿Qué es dirigir? Hacer que todo el mundo se exprese plenamente, que saque lo mejor de sí. Que exploren todas sus posibilidades y las hagan realidad. Esa es la responsabilidad de los líderes del mundo.
- "El verdadero líder no administra la realidad, crea nuevas posibilidades para despertar las habilidades de los otros". Eso lo ha dicho usted.
-Creo profundamente en ello. Mire el papel de un director de orquesta, sólo crea las condiciones para que todos saquen lo mejor de sí mismos. Eso es lo que tiene que hacer un líder, a fin de cuentas, el desarrollo personal es responsabilidad individual. Un líder tiene que hacerse seguir con ese objetivo: sacar lo mejor de los demás.
-Durante el ensayo también ha dicho a los músicos: "sigan al líder, tanto en la orquesta como en la vida..."
-Sí, porque vivimos en grupo, somos una sociedad, tiene que haber un orden, el que nos demos democráticamente. Pero hay que respetar el derecho de los otros. El líder sabe sacar lo mejor de los demás.
La felicidad
- ¿Es usted feliz?
-Sí, totalmente.
- ¿Más feliz que cuando era joven?
-Nunca he sido tan feliz como ahora. Tengo 73 años... ¡los recomiendo!
- Ya que la ha probado... ¿qué es la felicidad?
-Esa es fácil... La felicidad es el brillo de los ojos. Es la mirada brillante de los que han hecho algo y saben que han dado lo mejor de sí mismos. La felicidad es una disciplina. Si te dejas abatir por todo lo malo que te rodea, ¡la vida es un suplicio! Caes en la desesperanza, te sientes miserable. Es una disciplina porque es mantenerte enfocado en las cosas que valen la pena.
Joven Filarmónica. El ensayo tenía lugar en el hotel Embassy Suites, en Juan Dolio. La Fundación Sinfonía trabaja para la formación de la Joven Filarmónica de la República Dominicana. Y esta ha sido la primera residencia artística, del 17 al 23 de julio. Los jóvenes músicos, de todo el país, han tenido acceso a entrenamiento intensivo individual, seccional y en formato de orquesta y han recibido ofrecerá cursos de liderazgo, diseñados para inculcar a los músicos un mayor compromiso hacia sus comunidades. Benjamin Zander será el director de la Joven Filarmónica de la República Dominicana.
Vista 360 del ensayo en Juan Dolio.
Los jóvenes artistas fueron escogidos por audición. Se grabaron, subieron sus interpretaciones a Youtube y los profesores internacionales los calificaron. De cualquier escuela de música de cualquier punto del país... todos con las mismas oportunidades.
- ¿Ha visto talento, en estos jóvenes alumnos?
-Sí, indudablemente. Y concentración, ¿ha visto cómo todos estos jóvenes estaban quince minutos antes de que comenzara el ensayo ya sentados en sus puestos...?
Esperando por el maestro...
-No, no estaban por mí. Estaban ahí por la música.
-¿Y por qué ha elegido la Sinfonía del Nuevo Mundo para esta clínica?
-Porque es una música hermosa, porque emociona, porque es difícil pero tocable. Porque les hace trabajar mucho pero lo consiguen.
- ¿Es más feliz dirigiendo o enseñando?
Es exactamente lo mismo. Dirigir es enseñar. Me llaman Maestro, no porque sea una especie de gurú que está allá arriba... No, soy maestro porque enseño.
-¿Cuál es el valor educativo de la música clásica?
-Creo firmemente que la música clásica tiene más valor que cualquier otro tipo de música. Es más. Creo que su valor es mayor al de cualquier otro tipo de arte. Esta música llega a cualquiera, cualquier persona puede responder a ella. La música está dirigida directamente a las emociones, es el terreno donde los hombres entran en contacto con sus emociones internas.
-¿Cuál es la gran lección que le ha enseñado la vida?
- A estar siempre abierto a las posibilidades.