The Economist|05 dic 2012, 12:00 AM|POR Diario Libre

La clase media en expansión (I de II)

La clase en América Latina. Una década de progreso social ha creado una clase media más grande - pero todavía no son sociedades de clase media 

Atascada en un pedazo de tierra que se adentra en el Atlántico azul cerca del centro de Recife en el nordeste de Brasil, Brasilia Teimosa hasta hace un par de décadas era una favela de pescadores con chozas de madera. Ahora sus calles están bordeadas por casas de ladrillo, algunas de tres pisos y cubiertas de losetas decorativas, y otras mal construidas. Tiene restaurantes de mariscos, tiendas y un par de sucursales bancarias, pero también pilas de basura no recolectada. Muchos tipos de mercadeo y economistas aclamarían a sus habitantes como miembros de la floreciente "nueva clase media" de Brasil, quienes se han convertido en ávidos consumidores.

No es así como lo percibe Francisco Pinheiro, un líder comunitario nacido en Brasilia Teimosa. Dice él que "económicamente está mucho mejor de lo que era". "Pero una persona de clase media es alguien que vive en Boa Viagem" - un cercano suburbio elegante frente al mar - "con un carro, un apartamento y un ingreso de 3,000 reales ($1,500) al mes". Agrega, en Brasilia Teimosa la mayoría gana menos de dos salarios mínimos ($613) - con frecuencia compartido con una familia de cuatro o más.

Precisamente, el finamente sintonizado sentido de clase social de Pinheiro encaja con las definiciones divulgadas por el Banco Mundial en un nuevo estudio pionero. Después de estudiar los números de una encuesta de hogares en toda la región, considera que la clase media de América Latina se expandió en 50%, de 103 millones a 152 millones entre el 2003 y el 2009. Eso representa un extraordinariamente rápido progreso social. Pero también significa que solo 30% de la población de la región es de clase media (ver gráfico). Un grupo más grande ha salido de la pobreza, pero solo apenas, como ha ocurrido con muchos en Brasilia Teimosa.

Qué significa ser clase media es un tema de definición y debate. Los sociólogos y los científicos políticos definen la clase media de acuerdo a la educación, nivel ocupacional y posesión de activos. Por el contrario, los economistas tienden a ver el ingreso como el factor determinante de la clase.

Los economistas del banco se inclinan en la dirección de la sociología al definir la clase media en términos de seguridad económica. Ellos consideran que para que una familia latinoamericana no tenga más de un 10% de posibilidad de volver a caer en la pobreza en un período de cinco años requiere de un ingreso de por lo menos $10 por persona por día (a la tasa de cambio de paridad del poder adquisitivo). Definen como ricos a los que tienen un ingreso de más de $50 por día - solo 2% de los latinoamericanos. El banco denomina a los que tienen un ingreso entre $4 y $10 como "vulnerables" o "la clase media baja". Estos son la mayoría. La proporción de latinoamericanos que viven en la pobreza - definidos con un ingreso diario de $4 o menos - ha disminuido de 41.4% en el 2000 a 28% en el 2010.

Este progreso social es el resultado de una rara combinación de un crecimiento económico más rápido, bajo desempleo y caída de la desigualdad en el ingreso. El ingreso por persona en América Latina creció a una tasa anual promedio de 2.2% entre el 2000 y el 2010, una mejoría de las dos décadas anteriores. Y la desigualdad del ingreso disminuyó en el mismo período en 12 de 15 países de los que se tienen datos (aun cuando América Latina continúa rivalizando con

África del sur como la región del mundo más desigual). La redistribución, a través de esquemas de transferencia de efectivo y otros programas sociales, ha ayudado a reducir la pobreza. Pero la mayor expansión de la clase media se debe a un crecimiento más rápido.

En total, el banco considera que dos de cinco en América Latina tenían movilidad ascendente entre el 1995 y el 2010, aunque pocos hicieron el salto directamente de la pobreza a la clase media. Los que ascendieron tendían a tener más años de escolaridad. Pero el banco advierte que América Latina sigue siendo un lugar de oportunidades desiguales: los niños cuyos padres tuvieron pocos años de estudio tienden similarmente a ser menos educados que sus pares de clase media.

Un rayo de esperanza es que en los últimos 15 años, el número promedio de asistencia a la escuela entre la juventud latinoamericana ha aumentado drásticamente, disminuyendo la brecha educacional generada por las clases sociales. Pero la diferencia en la calidad de las escuelas a las que asisten los ricos y los pobres es más grande en América Latina que en cualquier otro lugar. La educación superior también se está expandiendo y tiende a ser un pasaporte a la clase media. Pero su costo - al menos por la pérdida de ingresos por no trabajar - disuade a los estudiantes más pobres, haciendo esenciales los préstamos estudiantiles.

El ingreso por persona en América Latina creció a una tasa anual promedio de 2.2% entre el 2000 y el 2010, una mejoría de las dos décadas anteriores.

© 2012 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved.

De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com

Yo estuve ahí Si fuiste testigo de esta noticia envianos más informacion aqui...

Enviar
Anuncios Google
Powered by OverKontrol - Grupo Diario Libre © Todos los derechos reservados.