Un mundo de dinero barato (III DE IV)

Seis años de bajas tasas de interés. Los bancos centrales han amortiguado la economía del mundo desarrollado en un período difícil, pero todavía no han logrado impulsar el crecimiento como esperaban
Esas adquisiciones de alto perfil y el fuerte nivel de recompras podría ser una señal de una mayor confianza corporativa - especialmente en los Estados Unidos. Pero podría ser también señal de que las compañías están encontrando difícil incrementar sus beneficios orgánicamente vendiendo más bienes, o mejorando los márgenes. Para finales de marzo el S&P 500 había subido 11.4% comparado al año anterior. Pero los beneficios del primer trimestre se esperaba que fuesen solo 1.3% más altos, según la Société Générale, un banco de inversión.
Otra señal de que el crecimiento podría no ser sano es el resurgimiento de títulos respaldados por valores. Cuando los estadounidenses toman dinero prestado para comprar un carro o una casa, sus deudas con frecuencia son reenvasadas como respaldo de un bono. Antes del 2007 los inversionistas creían que esos bonos eran inversiones seguras debido a que grandes números de compradores de carros y casas era poco probable que cayeran en incumplimiento simultáneamente. Pero los estándares de crédito bajos - "subprime" - hicieron los incumplimientos más probables. Pero cuando la realidad se impuso, los precios de los valores subprime se desplomaron.
A la fecha este año se han emitido $5.7 mil millones de préstamos de vehículos subprime, un aumento de 30% comparado con el año pasado. También ha habido un resurgimiento en la emisión de obligaciones de préstamos con garantía (CLO por sus siglas en inglés). Estos operan como fondos mutuos, comprando una cartera de préstamos y luego vendiendo porciones de la cartera (tramos) a los inversionistas. Los tramos diferentes reflejan los riesgos diferentes; las porciones más riesgosas sufren la primera pérdida si los préstamos caen en incumplimiento. En el primer trimestre de 2013 la emisión de CLO alcanzó $27 mil millones, la mitad del total completo del 2012 - alrededor de los niveles del 2007, y más alto de lo que muchos hubiesen imaginado en los días siguientes a la crisis, cuando CLO era una mala palabra.
Otra señal del apetito por riesgo financiero es la disposición de los inversionistas a comprar préstamos con un mínimo de protección en el caso de un deterioro de la posición financiera del deudor - denominados convenios ligeros de préstamos (covenant-lite loans). Más de la mitad de los préstamos vendidos en enero a prestamistas no bancarios fueron covenant-lite, la mayor proporción que ha existido, dijo Morgan Stanley, un banco. Los préstamos apalancados (los que se hacen a prestatarios altamente endeudados) también han repuntado; las emisiones en el primer trimestre del 2013 alcanzaron la cifra record de $286.6 mil millones, según Thomson Reuters.
El giro
Otro producto que recuperó popularidad es el valor respaldado por hipoteca. J.P. Morgan elevó su pronóstico para la emisión este año a $70 mil millones, comparado con $45 mil millones el año pasado, citando la alta demanda de los inversionistas y la confianza que el mercado inmobiliario está recuperando. Usualmente el sector inmobiliario tiene buen desempeño cuando el rendimiento del alquiler (actualmente de alrededor de 5.8%) es alto en relación al costo del financiamiento.
Sería mejor si las bajas tasas estimularan a las compañías a poner su dinero a trabajar mediante la construcción de nuevas factorías y emplearan más trabajadores. Las empresas ciertamente tienen el efectivo. Las empresas estadounidenses tienen cerca de $1.8 trillones, las europeas alrededor de €1 trillón ($1.5 trillones).
En teoría, las tasas bajas deben persuadir a las empresas a impulsar la inversión. Los negocios mantienen listas de proyectos que podrían financiar basado en el rendimiento esperado. Proceder con el proyecto dependerá qué tanto el rendimiento esperado excede los costos de su financiamiento. Mientras más bajo es el costo de los préstamos, menor será la barrera que la tasa de retorno del proyecto tendrá que superar. En la práctica la inversión, como una proporción del PIB, es menor de lo que era antes de la crisis en los Estados Unidos, Gran Bretaña y la eurozona (ver gráfico 3).
En los Estados Unidos hay señales de que, al igual que en el mercado inmobiliario, está empezando una recuperación. La inversión privada fija no residencial aumentó rápidamente en el cuarto trimestre del 2012, después de una caída en el tercero; para el año como un todo, la inversión aumentó en 8% tras un aumento de 8.6% en el 2011.
Las reglas del juego
El sentimiento de los negocios todavía podría estar sintiendo los efectos de la pérdida de confianza provocada por los chanchullos políticos sobre la posición fiscal de los Estados Unidos. La persistente preocupación por la ruptura de la eurozona no ayuda. Con el panorama del crecimiento económico todavía nublado, no es de sorprender que las compañías sean cautelosas acerca de apresurarse en planes de inversión. "Si usted anuncia un plan grande de inversión en estos momentos, todo el mundo rechinará los dientes y hablara de una decisión valiente", dice John Grout de la Asociación de Tesoreros Corporativos en Gran Bretaña.
En la práctica la inversión, como una proporción del PIB, es menor de lo que era antes de la crisis en los Estados Unidos, Gran Bretaña y la eurozona
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De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com
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