The Economist|08 may 2013, 12:00 AM|POR Diario Libre

Limpio, seguro y se maneja a sí mismo (II DE II)

Google está tratando de ofrecer al mundo un vehículo sin conductor fabricado desde cero.

El futuro del automóvil. Los vehículos ya han cambiado la forma en que vivimos. Es probable que lo vuelvan a hacer 

Sergey Brin, uno de los cofundadores de Google, predice que los vehículos sin conductor estarán listos para la venta dentro de cinco años. Eso podría ser optimista, pero los prototipos que Google ya utiliza para trasladar a su personal (y a un visitante reciente del The Economist) en autopistas en California son impresionantes. Google está tratando de ofrecer al mundo un vehículo sin conductor fabricado desde cero, pero es más probable que evolucione, y que sea aceptado por los conductores, por etapas.

En la medida que los sensores y el software para asistencia al conductor demuestran su habilidad para disminuir los accidentes, los reguladores se inclinarán por hacerlo obligatorio en todos los nuevos automóviles. Los aseguradores ya están presionando a los motoristas a aceptar cajas negras que miden qué tan cuidadosamente conducen: estos les proveerán datos que es probable demuestren que colocar el vehículo en piloto automático es con frecuencia más seguro que conducirlo. Las computadoras nunca conducen borrachas ni mientras escriben mensajes.

Siempre y cuando los vehículos sean completamente manejados sin conductor -para aquellos que lo deseen- los beneficios serán enormes. Google nos ofreció una muestra colocando a una persona ciega en un prototipo y lo filmaron siendo conducido a comprar tacos. Numerosas personas mayores y discapacitadas podrían recuperar su movilidad. Los jóvenes no tendrían que pagar enormes sumas por los seguros, porque sus inquietas manos y pies no tocarían ni el guía ni el acelerador. La pérdida colosal de vidas y de lesiones provocados por los accidentes -1.2 millones fallecidos en el mundo al año, y 2 millones de visitas a los hospitales al año solo en los Estados Unidos- deberían reducirse junto con el costo de los sistemas de salud y de seguros.

Los vehículos sin conductor también deberían aliviar la congestión del tránsito y ahorrar combustible. Las computadoras frenan más rápidamente que los humanos. Y pueden sentir cuando los vehículos que van delante están frenando. De manera que los vehículos sin conductores podrán transitar más cercanos a otros vehículos de lo que los humanos pueden hacer sin peligro. En las autopistas pueden formar "trenes de carreteras", deslizándose en el rebufo del vehículo que tienen enfrente. Las personas que viajan todos los días para ir al trabajo ganarán horas todos los días, podrán descansar o leer el periódico.

Obstáculos en el camino

Algunos fabricantes de vehículos consideran esta visión del futuro como una tontería (como una vez Henry Ford dijo de la historia). La gente tendrá demasiado miedo de correr en una autopista en un vehículo que no controlan: las computadoras fallan, ¿o no? Los fabricantes de vehículos cuya tecnología de auto-conducirse esté implicada en accidentes podrían enfrentar demandas que podrían arruinarles y no continuar desarrollando la tecnología.

Sin embargo, muchas personas ya viajan, involuntariamente, en aviones y trenes que ya no necesitan conductores humanos. Al igual que con esas tecnologías, el cambio a vehículos sin conductores será gradual. El software del vehículo se aprenderá los trucos que los humanos emplean para evitar peligros: por ejemplo, frenando cuando una pelota cae en el camino, porque detrás podría venir un niño. Los vehículos auto-conducidos de Google ya han transitado más de 700,000 kilómetros, más de lo que cualquier humano conduce en su vida; y todo lo que aprendan se hará disponible a cualquier otro vehículo que utilice el software. En cuanto al tema de la responsabilidad, la ley tendrá que ser modificada para asegurar de que cuando el caso surja, los tribunales tomarán en cuenta los beneficios generales de seguridad que ofrece la tecnología de auto-conducción.

Si la noción de que los vehículos sin conductores están al doblar la esquina, suena disparatada, recuerde que la TV y las máquinas voladoras más pesadas que el aire lo fueron también. Llegará el día en que las personas se pregunten por qué las generaciones pasadas les confiaban máquinas tan peligrosas como los vehículos a operadores tan falibles como los seres humanos.

Los vehículos sin conductor también deberían aliviar la congestión del tránsito y ahorrar combustible. Las computadoras frenan más rápidamente que los humanos.

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De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com

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