Sensatez impartida por vientos contrarios

Una erupción de datos económicos estadounidenses decepcionantes está provocando temores de un regreso al "desmayo de primavera". Por cuarto año consecutivo, la economía estadounidense parecía saltar de la gatera en enero y febrero solo para perder el paso en abril. Pero según cifras divulgadas esta mañana por la Oficina de Análisis Económico, hasta el desempeño de principios de año podría haber sido más un trote que un galope. Durante el primer trimestre la economía estadounidense creció a un ritmo de solo 2.5% anual. Aun cuando esto es un aumento del 0.4% del cuarto trimestre del 2012, está por debajo de las expectativas de un crecimiento de 3% o mayor.
La cifra de esta mañana fue la primera, o el avance, o el estimado, y revisiones subsiguientes muy bien podrían impulsar un mayor crecimiento. Sin embargo, hay suficientes causas en el informe, empezando con el lastre del gobierno, para estar ansiosos. El apretón del cinturón del gobierno ha restado al crecimiento general en 11 de los últimos 13 trimestres y los recortes federales han sido un lastre en 8 de los últimos 10 trimestres. Pero por los recortes federales en el primer trimestre - que resultaron mayormente de reducciones en marcha en el gasto de defensa - el crecimiento hubiese sido 0.65 puntos porcentuales más alto. Es preocupante que las cifras de hoy reflejan muy poco impacto del "secuestro" - recortes de gastos automáticos que solo recientemente empezaron a tener efecto y que podrían recortar 0.6 puntos porcentuales adicionales del crecimiento del PIB este año.
La fuente principal de dolor fiscal en los primeros tres meses del año fue una serie de cambios impositivos que entraron en vigencia a principios del 2013 como parte del "acantilado fiscal". El impuesto sobre la renta marginal aumentó para los de mayores ingresos en ese período. Quizás más importante aún, se permitió que expirara un recorte de estímulo del impuesto a la nómina, asestando un golpe directo al sueldo neto que reciben los trabajadores. A pesar de ello, el gasto de consumo personal se mantuvo en el primer trimestre, con un crecimiento de una tasa anualizada de 3.2%. Ese desempeño alentador sugiere que el desapalancamiento de los hogares hace sentir a muchas familias más seguras en términos financieros, y dispuestas a gastar. Eso, combinado con continuadas contribuciones de la construcción de viviendas, alude al potencial para un crecimiento saludable de la demanda interna, si el gobierno decidiera relajar el ritmo de la reducción del déficit.
También la política monetaria podría soportar hacerse más fácil. Índices de precio claves en el informe mostraron la inflación solo un poco por encima de un 1%: muy por debajo de la meta de inflación de la Reserva Federal de 2%. La política fiscal y monetaria excesivamente restrictiva está afectando la inversión, que se ralentizó drásticamente del cuarto trimestre al primero. Tampoco ayuda la situación inestable de la demanda mundial. Las exportaciones regresaron al crecimiento en el primer trimestre, pero el ritmo de 2.9% anual de expansión fue decepcionante en relación a los estándares recientes.
Algún alivio podría estar en camino. Demócratas en el senado esta semana propusieron utilizar ahorros del final de las operaciones en Iraq y Afganistán para posponer durante cinco meses recortes relacionados al secuestro. Contrariedad por recientes demoras en viajes aéreos, asociados a licencias de controladores de tráfico aéreo provocadas por el secuestro, podría también estimular la demanda de una solución integral de la austeridad accidental de los Estados Unidos. La especulación de que el Fed podría reducir su plan de flexibilización cuantitativa más tarde este año se ha evaporado en medio de los datos de debilitamiento. El Fed parecería justificado en proseguir con más flexibilización - vía un aumento en el ritmo de compras de activos QE o más ajustes a su orientación en el momento de los aumentos de tasas de interés - dado el actual desempeño decepcionante de la economía tanto en cuanto a desempleo como inflación. Mientras miembros del Comité Federal de Mercado Abierto podrían discutir esas medidas en su reunión de la próxima semana, probablemente se necesitaría un flujo sostenido de malos datos para hacerlos entrar en acción.
De manera que la recuperación mediocre de los Estados Unidos probablemente continuará durante el 2013, a pesar de claras mejoras en los mercados inmobiliarios y finanzas del hogar. Los desempleados de los Estados Unidos merecen algo mejor, pero por ahora Washington carece de voluntad para tratar de mejorar su suerte.
La fuente principal de dolor fiscal en los primeros tres meses del año fue una serie de cambios impositivos que entraron en vigencia a principios del 2013 como parte del "acantilado fiscal". El impuesto sobre la renta marginal aumentó para los de mayores ingresos en ese período.
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De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com
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