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¿Por qué China ha desairado a Cuba y a Venezuela?

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¿Por qué China ha desairado a Cuba y a Venezuela?
Xi Jinping, presidente de China, junto al mandatario mexicano Enrique Peña Nieto en su primera visita a América Latina y El Caribe.

La primera visita de Xi Jinping como presidente de China a América Latina y el Caribe, del 31 de mayo al 6 de junio, lo llevó tentadoramente cerca de los aliados ideológicos más fuertes de Beijing en la región, Cuba y Venezuela. Sin embargo, se mantuvo alejado de ellos. En lugar de visitar a Cuba, como hizo su predecesor Hu Jintao en su primer viaje presidencial a la región, Xi hizo su parada en una nación caribeña de habla inglesa, Trinidad y Tobago, que (como para fastidiar) está muy cercana a Caracas. Luego viajó a Costa Rica y a México (ver foto) - dos países que forman tanto parte de la órbita de los Estados Unidos como Cuba y Venezuela son parte del "Consenso de Beijing". ¿Por qué este desaire a dos naciones amigas que han sido prodigadas con generosidad por China en años recientes, especialmente en un momento en que ambos tratan de superar la muerte en marzo de Hugo Chávez, el líder venezolano amante de Cuba y de China?

La respuesta breve es: para simplificar. Visitas a Cuba y a Venezuela podrían provocar cuestionamientos cuando Xi se encuentre con Barack Obama en California del Sur el 7 de junio, y ninguno de los gobiernos socialistas es probable que exprese públicamente sentirse ofendido por no haber sido incluido en el itinerario. La belleza de tener una chequera tan gorda como la de China, es que si usted trata con frialdad a sus amigos, siempre los puede apaciguar con dinero. Esa podría ser la razón por la que el 6 de junio el ministro petrolero de Venezuela anunció que había asegurado $4 mil millones extras de parte de China para perforaciones en busca de petróleo, en adición a $35 mil millones que ya Beijing había provisto. Aunque no en la misma liga, pero muy significativo de todos modos, El Havana Times esta semana reportó que China también tenía planes de invertir en sus campos de golf, la última novedad en Cuba.

Sin embargo, como nuestro reportaje sobre la visita de Xi a América Latina señala, él podría tener otras razones para escoger los destinos que eligió. Primero, él podría estar tratando de responder al "giro" de Obama hacia Asia al mostrar que la China está creando su propia esfera de influencia en el patio de los Estados Unidos. La relación de negocios de China con América Latina recibe menos atención que sus negociaciones con África, pero en términos de inversión, es mucho más grande. Según Enrique Dussel, un experto en China de la Universidad Nacional Autónoma de México, América Latina y el Caribe colectivamente fueron el segundo beneficiario más grande de inversión directa china entre el 2000 y el 2011, después de Hong Kong.

En términos de financiamiento, Kevin Gallagher de la Universidad de Boston, dice que China ha provisto más préstamos a América Latina desde el 2005 que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo combinados. Las visitas a México y Costa Rica podrían también ser un giro en términos del tipo de relación económica que China tiene con América Latina. Hasta ahora, China ha acaparado los productos básicos de la región, importando soja, cobre, hierro, petróleo y otras materias primas, especialmente desde Brasil, Chile y Venezuela, mientras que inunda la región con sus bienes manufacturados. Pero sus relaciones con México, un rival en manufactura de bajo costo, han sido frías: China representa solo cerca de 0.05% de la inversión directa mexicana, y sus exportaciones diez veces tanto como las importaciones de México.

Pero en la medida que los salarios han subido en China y el alto costo de la energía ha incrementado el costo de transportar los bienes de China a los Estados Unidos, Beijing podría estar en busca de lugares tales como México y Costa Rica donde puede reubicar las factorías chinas y beneficiarse de los acuerdos de libre comercio con los Estados Unidos. La idea entusiasma al gobierno mexicano, pero, ¿representa esto una amenaza inmediata para Venezuela y Cuba? Probablemente no: China continuará necesitando su apoyo ideológico incondicional en temas tales como Taiwán. Pero sí sugiere que los intereses económicos de China en la región se están ampliando, especialmente a lo largo de la costa del Pacífico. Si ese es el caso, Cuba y Venezuela, privados del carismático Chávez para cortejar a Beijing en su nombre, tendrán que trabajar muy duro para continuar siendo relevantes.

Las visitas a México y Costa Rica podrían también ser un giro en términos del tipo de relación económica que China tiene con América Latina.

© 2013 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com