The Economist|12 jul 2013, 12:00 AM|POR Diario Libre

Comercialización alcista

Bajo el régimen actual, las empresas de inversión alternativa no solo tienen prohibido anunciarse, no pueden hacer ni decir nada que pueda considerarse como un estímulo para recaudar fondos.

Publicidad de los fondos de cobertura. Empresas alternativas de inversión se están preparando para picharle al público. 

El tabaco y las marcas de bebidas alcohólicas enfrentan fuertes restricciones cuando de publicidad se trata. Los fondos de cobertura y otros proveedores de inversiones alternativas han sufrido prohibiciones similares al mercadear sus productos. Esa prohibición podría ser eliminada muy pronto en los Estados Unidos. (El nuevo régimen pendiente en Europa para las inversiones alternativas es más estricto, aunque tiene muchas lagunas.) Los hombres del dinero consignados al silencio durante mucho tiempo, están empezando a practicar sus argumentos de venta.

Se esperan cambios como parte de la Ley JOBS 1, una ley promulgada en el 2012 diseñada para facilitarles a las pequeñas empresas la obtención de recursos. Fondos de cobertura, empresas de capital privado y otras aprovecharon las reformas con la esperanza de ampliar el grupo de inversionistas a los que se pueden dirigir. La Comisión de Valores (SEC) está ocupada en escribir las normas que pondrán en práctica la ley. Ese proceso ha sido acosado por demoras pero parece inevitable que eliminará una prohibición, de la era de la depresión, de la práctica de "solicitación general".

Los críticos de normas más laxas dicen que revocará el acuerdo en virtud del cual los grandes financieros obtuvieron un margen normativo a cambio de no vender productos dudosos a viudas y huérfanos. Pero permanecerán las restricciones sobre quién puede realmente invertir: la mayoría de los fondos solo puede recibir dinero de "inversionistas acreditados", definidos como aquellos con US$1 millón en activos invertibles o que de manera regular reciben ingresos de $200,000 al año. No es más que la duplicación de la regulación de las áreas de mercadeo y ventas que será eliminada, dice Brian Lane, un ex funcionario de SEC que ahora trabaja en Gibson Dunn, un bufete legal. Bajo el régimen actual, las empresas de inversión alternativa no solo tienen prohibido anunciarse, no pueden hacer ni decir nada que pueda considerarse como un estímulo para recaudar fondos. En teoría, eso significa que no pueden ni siquiera decirles a los curiosos espectadores - con frecuencia incluyendo a su corresponsal - como les va con el fondo. Los abogados nerviosos solo permiten palabrería general sobre las condiciones del mercado.

El cambio significará que muchos dentistas y abogados serán presa fácil para los magos de mercadeo de Wall Street (en la actualidad, esos inversionistas tienen que encontrar su propia forma de invertir). Carlyle, una gran empresa de capital privado, estima que los inversionistas acreditados tienen $10 trillones a la mano, el doble del valor de todo el dinero invertido en fondos de cobertura y fondos de adquisición juntos. Junto con muchos de sus rivales, recientemente lanzaron formas que les permiten a las personas invertir solo miles de dólares, una fracción de los $5 millones - más o menos - que es el mínimo usual requerido para tener acceso a esos fondos. A los ejecutivos se les hace agua la boca ante la perspectiva de ir detrás de futuros pensionados para que inviertan sus ahorros de jubilación.

Sin embargo, los que esperan ver a Beyoncé alabar la rentabilidad ajustada al riesgo de Moore Capital en anuncios de televisión es probable que sufran un desencanto. Los fondos de cobertura todavía tendrán que atenerse a una prohibición sobre el uso de trucos como el endoso de celebridades para vender productos financieros. De cualquier manera, los fondos de cobertura bien establecidos, especialmente los que tienen buenos records, generalmente no aceptan nuevas inversiones. Los más beneficiados es probable que sean los recién llegados que luchan por ser tomados en cuenta.

Del lado de las adquisiciones, grandes administradores de activos diversificados tales como KKR y Blackstone, cuyos beneficios están correlacionados con la cantidad de dinero que administran, les darán la bienvenida a cualquier oportunidad para atraer dinero fresco. Para las empresas que venden tanto fondos mutuos como fondos de cobertura bajo una misma marca será más fácil dirigir a sus clientes más ricos hacia este último, generando honorarios más grandes. Los perdedores serán los administradores que empaquetan estrategias fantasiosas de fondos de cobertura en estructuras de fondos mutuos; algunos de sus clientes serán atraídos a lo verdadero.

¿Qué pasará con los inversionistas? Los que no califican para el estatus de "acreditado" escucharan mucho más sobre fondos que no pueden comprar. Eso hará rabiar. No deben preocuparse demasiado. En años recientes, una mezcla razonable de bonos fácilmente disponibles y productos de renta variable ha superado ampliamente el fondo de cobertura promedio. La publicidad podría ser una señal para vender. Un estudio reciente encontró que los fondos de cobertura que hacían publicidad indirecta (compartiendo la marca con un fondo mutuo que colocaba anuncios) tenían un desempeño inferior inmediatamente después de una campaña de mercadeo.

1 Ley "Jumpstart Our Business Startups" (JOBS) ("Reactivar nuestra creación de empresas") propuestas para fomentar las empresas de nueva creación y apoyar a las pequeñas empresas de los Estados Unidos.

© 2013 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com

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