BOCA CHICA. "Boca Chica se encuentra al borde de toque de alerta por la cantidad de males que nos afectan". Así comenzó su intervención Henríquez Félix González, quien representó a la comunidad de Boca Chica en la reunión que se realizó ayer con representante de instituciones estatales, para buscar soluciones a los males que les aquejan.
Y es que a su juicio, este lugar ha sido descuidado por las autoridades gubernamentales que tienen sus representaciones y oficinas, pero no le otorgan presupuesto para enfrentar las necesidades que asquean a esta comunidad.
Félix González citó entre las mayores preocupaciones a la prostitución, tanto la puesta en práctica por trabajadoras sexuales como la infantil; la falta de iluminación de las calles y parques, falta de imbornales, desorganización del tránsito, desorden de los motoconchos, así como la regulación para los vendedores ambulantes en la playa de Boca Chica son temas que mueven a discusión.
Los representantes del ayuntamiento, Policía Nacional, Politur, Marina de Guerra y el Ministerio de Turismo, tomaron nota para llevar ante sus superiores las peticiones de estos munícipes, que afirman no tener dolientes. El encuentro se desarrolló por espacio de hora y media.