Washington. Aunque en la última década, la mortalidad de menores de 5 años en América Latina y el Caribe se redujo de 54 a 23 defunciones por 1,000 nacidos vivos, aún se registran enormes disparidades entre los países de la región y a veces hasta el interior de los mismos.
En el Día Universal del Niño, que se celebró ayer, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) llamó a redoblar esfuerzos en la región para prevenir y reducir la mortalidad y la carga de morbilidad en los niños menores de 5 años, y lucha por mejorar la salud integral del niño.
Las autoridades sanitarias de las Américas aprobaron en septiembre pasado una estrategia y plan de acción para la salud integral en la niñez, que busca mejorar la salud y reducir la mortalidad infantil a través de un enfoque sanitario integral y multisectorial basado en los derechos y los determinantes sociales de la salud.
El plan de acción, aprobado durante la 28ª Conferencia Sanitaria Panamericana de la OPS/OMS, propone una serie de servicios que podrían constituir un grupo de intervenciones costo efectivas y basadas en la evidencia, que utilizan una estrategia centrada en la atención primaria de la salud.
"La idea general de este plan es lograr que los niños y las niñas sobrevivan, prosperan, y tengan vidas saludables y felices", dijo Gina Tambini, gerente del Área de Salud Familiar y Comunitaria de la Organización Panamericana de la Salud.