Ecos|31 dic 2012, 12:00 AM|POR Inés Aizpún
Simon Shen-Yeaw Ko Vice ministro de Asuntos Exteriores de Taiwán

"La autoestima nacional es una mano invisible que empuja al país a avanzar"

Simon S.Y. Ko, vice ministro de Asuntos Exteriores de Taiwán.

Taipéi. Algo ha cambiado en las siempre complejas relaciones entre Taiwán y China continental. República Dominicana, uno de los 23 países con los que Taiwán mantiene relaciones diplomáticas, es un gran beneficiado de su política de cooperación. A riesgo, hasta hace poco tiempo, de que el gigante continental se disgustara.

Simon Shen-Yeaw Ko es el actual viceministro de asuntos exteriores de Taiwán. Ocupa en la sede del ministerio, el despacho de su antecesor, coincidencialmente el actual embajador en República Dominicana, Tomás Ping-fy Hou. Después de 35 años trabajando con América Latina y como embajador en Paraguay, Panamá y Santo Domingo, domina perfectamente nuestro idioma.

P. Taiwán es muy generoso en su ayuda al desarrollo, pero su crecimiento económico en 2012 se ha frenado. ¿Va a limitar la ayuda?

R. No, aunque las previsiones de crecimiento para 2012 apenas llegan al cuatro por ciento, que es algo inusual para nosotros. Vamos a continuar con la ayuda. Como sabe, nuestra política exterior desde 2008 es la que llamamos "la diplomacia viable". La idea es "vamos a tratar de trabajar con todos nuestros amigos, nuestros países aliados". Pero tenemos que cambiar la manera de hacer algunas cosas.

P. ¿Se refiere a la manera "de hacer las cosas" con China continental?

R. Especialmente frente a un amigo al otro lado del estrecho de Taiwán, China continental. No deberíamos entrar en esos conflictos diplomáticos, esas diferencias. El presidente Ma presentó esa iniciativa de una nueva dirección de nuestra política internacional, porque las críticas o los desencuentros llegaron a un extremo que no sería bueno para nosotros ni para China Continental.

P. Ya en 1992 hubo un cambio significativo en el enfoque de las relaciones entre ambos países. ¿Podemos hablar de un regreso de este espíritu?

R. Sí, lo creo. Vamos a dejar todo lo pasado, no vamos a pelear en la arena internacional con China continental, pero vamos a continuar siempre nuestra cooperación con los 23 países aliados. Eso no quiere decir que con otros países no vamos a desarrollar más relaciones, pero quizá vamos a poner todavía más énfasis en nuestra relación sustantiva con esos 23 países. Son países que apreciamos muchísimo. Y así, Dios mediante, hasta ahora hemos visto buenos resultados de esta nueva política del presidente Ma. China continental nunca ha dicho públicamente que ellos están de acuerdo con esa política, pero se podría percibir un cambio…

P. De hecho, en el último congreso del partido Comunista de China hubo una mención a Taiwán…

R. Es un buen signo, esa declaración. Yo creo que aunque nunca públicamente, sí implícitamente, con hechos o no hechos, han mostrado que están de acuerdo con esa iniciativa.

P. ¿Habrá entonces una mayor presencia de Taiwán en los escenarios internacionales?

R. Esa parte todavía necesita un poco más de tiempo. Un tema es la relación bilateral, otro es la internacional. En la bilateral ya no vamos a pelear indebidamente y por lo menos con esos países aliados podemos coordinar, diseñar mejor los proyectos de cooperación. El escenario internacional es más complicado para ellos y para nosotros. Queremos ser partícipes de muchos organismos internacionales, pero el avance no es muy rápido por la sencilla razón de que todavía se necesitan más esfuerzos.

P. Más esfuerzos, más tiempo… ¿Cómo ve a Taiwán en un plazo de diez años?

R. El presidente Ma tiene la idea de que los próximos años van a ser diez años dorados para nuestro desarrollo económico. Es lo principal para nosotros: presencia en más organismos internacionales, más actividades económicas. Y por supuesto, queremos estrechar contactos por lo menos con los países vecinos del sudeste asiático. Podemos tener más acuerdos bilaterales, ya que con China se logró la firma de un acuerdo, de un EPA, que es el acuerdo marco de nuestra cooperación económica. Aunque no se ha concretado todavía, sí se ha firmado este acuerdo para 529 productos taiwaneses, y aproximadamente la mitad de productos de China continental. Estamos dando un mensaje.

P. China continental es su principal cliente.

R. Sí, es beneficio para las dos partes. Ahora estamos negociando acuerdos bilaterales y de cooperación con Nueva Zelanda, Singapur… El gobierno quiere ser más pragmático todavía para entrar al mercado internacional, contratar más socios económicos por el mundo. Y muy importante, si queremos abrir más puertas… tenemos que liberalizar todavía más.

P. ¿A qué se refiere cuando habla de "liberalizar"? ¿Piensa en algún sector de la economía en concreto?

R. Económicamente queremos seguir avanzando, tenemos que ir dando los pasos para tener más socios económicos. Internamente tenemos que elevar nuestro nivel, no nos podemos quedar estáticos. Algunas leyes o reglamentos que podían ser buenos para nuestro desarrollo hace unos años deben revisarse porque en un mundo cada vez más globalizado tenemos que participar más. Taiwán depende mucho del comercio, de la exportación, deberíamos movernos en esa dirección. Quizá el modelo europeo de trabajar a través de las cámaras de comercio sea una vía. Tengo que ser franco, a veces los empresarios quieren todo muy rápido. Es ese campo de apertura, de legislación a lo que me refiero con la liberalización. Los empresarios van más rápido que la burocracia. Los necesitamos. Aquí critican al gobierno de que "suenan siempre con truenos pero nunca llueve".

P. Taiwán es un ejemplo de desarrollo económico, pero también democrático, en una zona tan convulsa.

R. Nunca he pensado en Taiwán como un milagro económico, porque Taiwán siempre ha enfrentado muchos desafíos. Creo que el trabajo, el buen diseño de algunos proyectos de desarrollo económico de gobiernos anteriores es lo que ha permitido que estemos donde estamos. Ahora enfrentamos dificultades económicas (estamos bajando las expectativas de crecimiento a un 4%) y tratamos de ver más posibilidades para abrir paso a todas las competencias benignas.

La continuidad ha sido un factor muy importante. No se puede entrar a un gobierno y borrar el pasado. Después de 1949, cuando se trasladó el gobierno a Taiwán, gracias a Dios se pudieron llevar a cabo varios proyectos de desarrollo económico, a los que se dio continuidad y creo que eso es "el milagro", esa planificación y una estabilidad social que han ayudado a ese desarrollo. Y muy importante: cero tolerancia con la corrupción.

P. ¿La presidencia de Obama, su reelección, ¿han sido positivas para Taiwán?

R. Nuestra relación con Estados Unidos nunca había sido tan buena. Ni siquiera requieren visado para los ciudadanos taiwaneses. Es un mensaje muy importante, ser uno de los 37 países a los que EE.UU., no impone visado. La misma secretaria de Estado Hillary Clinton ha dicho públicamente que Taiwán es un socio muy importante, tanto en economía como en seguridad. Y con Europa, muy bien también. Fue la Unión Europea la que comenzó a darnos la entrada libre sin visa.

P. El turismo se está convirtiendo en un eje importante de su desarrollo.

R. Así es, y si lo piensa, el turismo es una manera de abrirse. Invertimos mucho en turismo el año pasado. De China continental llegaron 1, 500,000 turistas, de los seis o siete millones que recibimos al año. Tenemos la meta de llegar a diez millones de turistas en 2015.

P. Estuvo en República Dominicana en los años 90, como embajador, y regresó para la toma de posesión del presidente Medina. ¿Cómo ve el país?

R. He regresado varias veces desde los años 90 y siempre veo una evolución, un desarrollo impactante. Y lo percibo en los ciudadanos. La autoestima nacional es una mano invisible que empuja al país a avanzar.

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