La era|26 jul, 12:00 AM|POR Diario Libre

La mosca

Dicen que todavía lo ven rondando de madrugada por los pasillos de Palacio. Al menos, eso afirman los guardias que son los dueños nocturnos del lugar. En realidad, dueños a medias, pues no se atreven a moverse ni un centímetro del lugar donde hacen su posta, ni siquiera para ir al baño. Dicen, eso sí, que es fácilmente reconocible y no solo porque se trata de un fantasma jabao rocó y de ojos verdes, sino y sobre todo, porque sigue vistiendo su misma levita aburrida de siempre, con unos faldones almidonados que le dan la inequívoca prestancia de un enorme cucarachón. Como en vida, lleva una servilleta doblada sobre el brazo derecho, bien visibles en ella las iniciales bordadas de...

La era|21 jun, 12:00 AM|POR Elíades Acostas Matos

De la espera y la paciencia

Exactamente tres horas, veinticuatro minutos y ocho segundos antes de caer preso, el sr Beltrán, novio de Caruquita, había pasado a visitar a su amigo Alquimista de Peña, quien lo recibió, como era de esperar, con el rictus amargo de los pobres de solemnidad y las palabras contagiosas de los enfermos. Por supuesto que no era una visita agradable, sino más bien una misión. El sr Beltrán sabía de sobra que en la casa de su amigo no lo esperaría ni una taza de café, ni un platico de coco rallado con queso,...

LA ERA|03 may, 12:00 AM|1 COMENTARIOSPOR Elíades Acosta Matos

H.P. Dilland reloaded

Esto que tienen delante es H.P. Dilland. Es cierto que, aunque viene bien vestido y oloroso, sigue repugnando a simple vista por la ostentación que hace de sus llagas morales. También lo es que, por estos días y aún de figurín, a más de uno ha provocado arcadas su gelatinoso continente de lambón inveterado. Pero, ¿qué se la va a hacer? Con eso no pudieron ni padres, ni hermanos, ni amigos, ni maestros, ni el Jefe, que ya es mucho decir. "Algo tenías por dentro…" , se llega a pensar ante tanta...

LA ERA|15 mar, 12:00 AM|1 COMENTARIOSPOR Elíades Acosta Matos

La señora Mélida

Don Fe siente como si la carta que sostiene en sus manos le hubiese clavado los dientes. Se mira para calcular el daño, buscando los hilos de sangre que debían estar ahí tras la dentellada, pero no los ve, o mejor dicho, no puede verlos. Pero están y la sangre ha comenzado a gotear, invisible pero tenaz, como ocurre con las heridas muy profundas, esas que no son del cuerpo, sino del alma. Por prurito de hombre, pocas cosas pueden serle más angustiosas a Don Fe que un delator exhibiendo, por escrito, sus...

La Era|15 feb, 12:00 AM|POR Elíades Acosta Matos

El gendarme necesario

La puerta del despacho se ha abierto de un tirón y ha aparecido, mejor dicho, brotado el mismísimo Jefe , de talante volcánico, el rostro desencajado por la rabia; los colores encendidos, lo suficiente como para diluir la gruesa capa de cremas y talcos con los que sepulta cada día a la abuela Chevalier; la boca apretada en un rictus que no se puede distinguir si es por cólera irreprimible o evitar que el impulso proyecte, como si de una catapulta se tratase, su dentadura postiza. Llevaba en la mano un diario...

LA ERA|04 ene, 12:00 AM|POR Elíades Acosta Matos

La libertad de las jicoteas

Su trabajo es relativamente sencillo, aunque bastante arriesgado; del tipo de los que puedes vivir de ellos plácidamente y hasta envidiado por el resto de los mortales, pero en los que basta un soplo adverso, el tenue aleteo de la fatalidad o un...

La Era|21 dic, 12:00 AM|POR Elíades Acosta Matos

Apartado 764

Nunca podré entender cómo el Jefe ha depositado su confianza en tantos incompetentes. La regla de oro de cualquier negocio reside en la confianza. Si no hay eficiencia, no puede haber acuerdo. Y esto es lo mismo si vendes rosquillas, mangueras...

LA ERA|30 nov, 12:00 AM|POR Elíades Acosta Matos

Para callar a Rojas

Se sienta y vuelve a tomar en sus manos aquellas páginas mecanografiadas en una maquinilla de los años 50, probablemente una Underwood, según le dicta su olfato de perro perdiguero inglés. Se cierra la bata de casa para proteger el pecho, que es...

LA ERA|16 nov, 12:00 AM|POR Elíades Acosta Matos

Mole eterna

El informe remitido al Jefe hoy, 27 de mayo de 1955, decía textualmente: "El pasado miércoles 25 del corriente, a las diez y media de la mañana, fui a la penitenciaría La Victoria y allí conversé con el señor Anselmo Paulino Álvarez y le...

LA ERA|12 oct, 12:00 AM|POR Elíades Acosta Matos

Osos hambrientos

Dejémonos de boberías y reconozcamos que la jugada fue maestra. No importa que algunos de nosotros recelásemos, inicialmente, y escondiésemos nuestra incomodidad en la opinión, vertida discreta y respetuosamente, claro está, de que el...

LA ERA|14 sep, 12:00 AM|POR Elíades Acosta Matos

Rara avis

Desde que los vi llegar, sudorosos, pálidos y desencajados, supe de qué se trataba. La culpa era toda mía, pero le tocaría pagarla a mis hermanos. Bueno, a decir verdad y siendo justos, la culpa había sido de los tragos, de muchos tragos, de...

Lecturas de la Era|17 ago, 12:00 AM|1 COMENTARIOSPOR Elíades Acosta Matos

Divinos testarudos

Es falso que las dictaduras se acaban cuando surgen líderes libertarios y etéreos que están dispuestos a arrostrar todos los peligros por sus ideas. No es verdad que la libertad llega cuando alguien, muy concientizado, se atreve a desafiar los...

LA ERA|27 jul, 12:00 AM|POR Elíades Acosta Matos

Ángeles y chacales

Que la sangre tiene más meandros que los ríos, es cosa sabida. En una misma familia y de un mismo tronco, tras dar vueltas y vueltas, retoñan hijos buenos y también hijos malos, como de un mismo naranjo nacen frutas suculentas y otras resecas. A...


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