En esta habitación, especialmente diseñada para niños autistas, se destacan los tonos neutros y pasteles, en alusión a la naturaleza.
El concepto de una línea continua de mobiliario propicia un sistema de organización de alto nivel y de pictogramas.
En este pasillo central se aprecia la utilización de portales que ayudan, tanto a la implementación de un sistema de codificación, como a la identificación de los espacios a través de los colores.
Este pequeño espacio situado en la sala-comedor fue designado como ‘rincón sensorial’ (un área donde se implementan ciertos juegos y elementos terapeúticos que estimulan los sentidos).
Portada de ¨Autismo: Espacios Especiales. Manual de Diseño Residencial¨, de la autoría de las diseñadoras de interiores Karenny Güílamo y Carmen Ariza.
En la propuesta de esta sala-comedor también imperan los colores neutros y pasteles, así como una línea continua de mobiliario.