Desde este ángulo del primer piso, se aprecian un collage (a la izquierda) y unas puertas de vidrio (a la derecha) con diseños inspirados en el círculo -como una forma de romper con la volumetría imperante-, ambas obras son de la autoría del diseñador de interiores Adolfo Lucero.
Una perspectiva del área social del segundo nivel de este penthouse de Naco.
En el dormitorio principal se instaló un sistema de iluminación que es capaz de crear varios ambientes, y se insertan elementos que encuentran un punto común con el resto de las áreas. 4. La imponente cocina, de importación italiana y de una terminación en vidrio negro, fue una selección de la que se encargó personalmente su propietario.
En la sala impera un estilo ecléctico-contemporáneo, a manos de la firma de diseño Diagram Studio, con Héctor Bolívar a la cabeza, en la que no todos los elementos cuentan con la misma jerarquía. Dos elaboradas butacas contrastan con un sofá de líneas simples, mientras que unas cortinas metálicas brillan frente a la opacidad de una alfombra de estilo indio-americano.
Para el diseñador Héctor Bolívar: “Los elementos (en esta y en todas las estancias de este espacio) fueron cuidadosamente escogidos, para que cuando se llegase al espacio hubiese que pasar un rato contemplándolos y descifrando de qué se tratan”.
Al subir al segundo piso de este penthouse, Héctor Bolívar creó un pequeño espacio de tertulia, donde convergen dos de los cubos (verde y fucsia) generados arquitectónicamente por este diseñador de interiores y en el que una obra del artista Elías Roedán se impone.