Este diseño arquitectónico se caracteriza por la búsqueda de una arquitectura tropical cimentada en una volumetría específica y en el uso de los elementos naturales. Los espacios, a su vez, son abiertos y bien ventilados, y es evidente la integración de los espacios internos con los exteriores.
Este imponente espacio vestido de azul y de blanco es el comedor de la villa. El revestimiento en rafia de las paredes, sumado a la espectacularidad de la lámpara crea el efecto de estar bajo el agua, o de haber salido de un sueño. La mesa de comedor y la credenza (creadas por Zaida Sanz), junto a la vajilla y a los toques ornamentales del centro de mesa -erigido sobre una base de espejo-, hacen de este un lugar especial dentro de la casa.
Desafiando las fronteras. En esta villa –construida por los ingenieros Rafael Aybar y José Manuel Santelises, de la Constructora Aybar, y diseñada por los arquitectos Iván Matos y Jorge Matos- se buscó el completo dominio visual del área circundante.
En el estudio, la mesa es un diseño de Zaida Sanz; los muebles aportan personalidad y estilo; mientras un par de ottomanes y una lámpara le dan un carácter particular al área. El revestimiento de las paredes confiere sobriedad y elegancia a esta zona de esparcimiento.
“Para nosotras es prioritario que los ambientes resulten agradables y vivibles para el usuario”, Zaida Sanz y Terisha Lluberes, decoradoras de SBA arquitectos