Una mesa antigua flanqueada con dos estatuas en forma de caballos, así como diversas piezas y elementos de colección y vanguardia, que hacen juego con los tonos neutros de este salón, sugieren el eclecticismo que quisieron conferirle sus diseñadores.
En este comedor predominan los colores vivos y tropicales.
El equilibrio radial de la sala motivó la colocación de un sofá semicircular, de espaldas al ventanal y al Mar Caribe.
Como los dueños de este espacio son coleccionistas de arte, la arquitecta Claudia Prida y el diseñador de interiores Jorge Brown designaron estratégicamente algunos muros de las áreas sociales, para la exhibición de diversos obras.
La modernidad y la limpidez, junto a elementos eclécticos y atemporales, forman parte del recibidor.