El comedor de estilo ecléctico, que se integra perfectamente con la cocina, mezcla en su diseño lo rústico de la madera, el glamour de los espejos y los cristales, lo sofisticado del mobiliario y el toque industrial del acero inoxidable.
La iluminación fue trabajada tipo galería de arte para que las obras (pinturas y esculturas) se destacasen dentro de todos los espacios de este loft capitaleño.
En las dos salas gemelas (que se miran una a la otra), el comedor y la cocina integrada, se pueden apreciar paredes de ladrillo envejecido, pisos de madera wengué, piezas rústicas con elementos contemporáneos, interesantes obras de arte tipo museo y detalles con carácter.
Aquí hay piezas de diseño de Seletti, Jonathan Adler y Harry Allen; así como libros de Zaha Hadid, Carlos Ferrater y Alain Ducasse. También están presentes las botellas pintadas a mano por Rafael de Lemos.