La entrada principal se planteó por la esquina, levantando el nivel del piso cuatro escalones por encima del nivel de la calle, a fin de que la casa no quedase soterrada. Entre pilastras y arcos, esta entrada está matizada por un pañete exterior, cuya textura y color (propios de la época colonial) vienen dados por una mezcla de cal y tierra de la zona.
El estilo de esta residencia tiende a ser mediterráneo y evoca a las casas coloniales de Camagüey (Cuba).
Este proyecto residencial, ejecutado por la Constructora Llodrá, está diseñado en forma de “U” y ubica a la piscina y al jacuzzi, junto a sus áreas de estar, en el centro de la “U” y por debajo del nivel de las terrazas y locales que circundan a este espacio.
En esta residencia de Casa de Campo la mayoría del mobiliario (como éste de la terraza) proviene de Indonesia y su madera es de teca –un material tan duro, elástico e incorruptible, que hasta se emplea preferentemente en algunas construcciones navales-.
Al igual que los franceses, los propietarios de esta casa consideran al gallo como un animal que trae buena suerte y, por eso, lo implementan como temática en la cocina.