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Otras reglas de juego

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Otras reglas de juego

Las bajísimas tasas de interés que han prevalecido en los últimos años en los principales países desarrollados han, en cierto modo, encauzado y moldeado las opciones de política económica del gobierno dominicano.

Permitieron al gobierno endeudarse a bajo costo en los mercados financieros internacionales, donde la combinación de alta liquidez y bajos rendimientos condujeron a los inversionistas a comprar valores de países como el nuestro.

También hicieron posible que el Banco Central pudiera en algunas ocasiones, cuando la necesidad de compensar el déficit fiscal no era demasiado intensa, reducir las tasas de interés para fomentar la actividad económica.

Crearon además condiciones propicias para invertir en bonos, acciones y oro, pues al ser menor el costo de financiamiento era más rentable invertir en ellos.

Más y más analistas coinciden en que esa etapa está llegando a su fin, pues el crecimiento económico en los Estados Unidos y Japón, y la percepción de que Europa puede empezar a recuperarse a partir del año 2014, están propiciando una próxima reversión gradual de las políticas de dinero fácil.

Los mercados financieros están comenzando a reflejar esa opinión. Ayer los precios de las acciones, los bonos y el oro retrocedieron por el hecho de que el banco central japonés no adoptó nuevas medidas de estímulo monetario. Ese hecho se interpretó como un indicio de que los bancos centrales se aproximan a cambiar de curso.

Así como ha sido influida por las bajas tasas mundiales de interés, la RD también será impactada cuando esas tasas empiecen a subir. Salvo eventos imprevistos, la mayor actividad económica en las naciones desarrolladas que elevará las tasas tenderá a hacer bajar el oro y subir el petróleo, lo que nos perjudicará. Las tasas de interés aquí subirán, pero al menos habrá mayores posibilidades de que aumenten nuestros ingresos por turismo y exportaciones de bienes.