Falta poco para conocer la nueva cara de la Biblioteca Nacional
SANTO DOMINGO. La remodelación de la obra ha seguido un proceso lento desde que se comenzó a diseñar, en 2004. Abril es la fecha fijada para su inauguración parcial.
El principal centro bibliográfico del país, la Biblioteca Pedro Henríquez Ureña, será reabierta en abril próximo, como parte del circuito de inauguraciones oficiales, casi ocho años después de iniciarse los trabajos de diseño.
Los arquitectos Juan Cristóbal Caro y Gustavo Moré "esperan la culminación de los trabajos, con especial interés: aspiran a que su diseño haya sido respetado en gran medida y que la calidad y estética que impregnaron en los planos esté consolidado en la estructura levantada.
La Oficina de Obras Oficina Supervisora de Obras del Estado ejecuta la construcción, que tiene la particularidad de ser la primera del conjunto de la Plaza de la Cultura que se ha sometido a un proceso de remodelación desde su construcción original, durante la gestión de Joaquín Balaguer.
Una obra terminada con pendientes
Si el proceso de construcción sigue su curso como hasta principios de marzo, la meta de terminación de gran parte de los trabajos será alcanzada en abril. Quedarán, sin embargo, pendientes múltiples aspectos que implicarán que las nuevas autoridades reasuman para terminar el conjunto tal como se aprobó.
La biblioteca no contará con todos los mobiliarios que se han concebido para su nuevo funcionamiento en lo inmediato, pero si la fachada y estructura general estarán totalmente acabadas, duplicando el espacio físico que tenía la instalación antes de su cierre por restauración.
Para abril se ha previsto esté lista el 40% de la superficie que abarca los aparcamientos de vehículos, mientras que la fachada diseñada para estar cubierta de travertino, como el Teatro Nacional, deberá esperar otra inversión para tener este acabado.
También quedará pendiente la rampa para el acceso de discapacitados, contemplado en el diseño.
Más espacios para cultivar el intelecto
Antes, entre 8,000 y 9,000 metros cuadrados se distribuían las salas de la biblioteca, con sus anaqueles, hemeroteca, pequeño auditorio, oficinas y cafetería. Ahora los metros de construcción llegarán casi a 18,000, con espacios nuevos que darán el perfil requerido de la instalación para ser un moderno centro de gestión del conocimiento.
¿Novedades? La biblioteca contará con un auditorio con capacidad para 400 personas, en los que también se contempla proyectar vídeos y películas. Será un espacio cultural nuevo que ganará la ciudad, donde las posibilidades serán más acogedoras que otrora sala de actos muy demandada para la presentación de libros y tertulias.
El auditorio está ubicado en el sótano, en el lado oeste de la estructura, mientras que al otro lado, se ubicará la cafetería.
Pensada para que sea mucho más que un reservorio de libros a la disposición del público escolar y universitario, la Biblioteca Nacional hará honor a su estatus con recursos modernos que permitirán acceso a la información de manera virtual y con el uso de una nutrida videoteca. Para los diseñadores, un elemento interesante sale del techo a doble altura con que se concibieron los espacios creados, a los que se añadieron tragaluces para permitir el máximo aprovechamiento de la luz natural. Es un componente de construcción verde que incidirá sobremanera en la reducción del consumo de energía para iluminación durante el día.
También se destaca el aporte que ofrecerán dos salas de lecturas, concebidos en términos arquitectónicos como espacios para el desarrollo del intelecto, en donde el place de leer se potenciará al máximo.
También será un elemento novedoso la mapoteca que se integrará, para beneficio de los que se deleitan con los mapas, y las lecturas históricas y geográficas que ofrecen.
Un pimer peldaño en la Plaza de la Cultura
La terminación de las obras de remodelación de la biblioteca podría compararse con la colocación de los primeros peldaños en una escalera. Al cabo de 40 años de construcción, las edificaciones de la Plaza de la Cultura demandan renovaciones radicales.
Desde el revestimiento deteriorado del Teatro Nacional, donde también hay filtraciones interiores, hasta las imágenes de almacenes antiguos y polvorientos que tienen los museos del conjunto, el que fuera el enclave cultural más importante de la ciudad sucumbe al paso del tiempo.
El Ministerio de Cultura tiene en carpeta la cuestión y por eso la obra de la Biblioteca Nacional se concibió desde el principio como el primer paso para acometer la remodelación de toda la plaza. El tiempo paso y apenas se llegó a parte de la primera obra.
Para el arquitecto Caro debe ser una ilusión la conclusión de la obra, que fue diseñada y levantada por José Antonio Caro Alvarez, José Antonio Caro Ginebra y Danilo Ginebra, abuelo, padre y tío.
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a terminación de las obras de remodelación de la biblioteca podría compararse con la colocación de los primeros peldaños en una escalera. Al cabo de 40 años de construcción, las edificaciones de la Plaza de la Cultura demandan renovaciones radicales.
La terminación de las obras de remodelación de la biblioteca podría compararse con la colocación de los primeros peldaños en una escalera. Al cabo de 40 años de construcción, las edificaciones de la Plaza de la Cultura demandan renovaciones radicales.
Pensada para que sea mucho más que un reservorio de libros a la disposición del público escolar y universitario, la Biblioteca Nacional hará honor a su estatus con recursos modernos que permitirán acceso a la información de manera virtual y con el uso de una nutrida videoteca. Todo ello pondrá este espacio de estudio a la vanguardia de la tecnología.
Diario Libre




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