Arquitectura|23 abr 2012, 12:00 AM|POR Hábitat
Mies van der Rohe

El arquitecto que encontró belleza en lo simple

La casa Farnsworth, en Chicago.
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A este genio creador de la arquitectura, que se desarrolló profesionalmente en la primera mitad del siglo pasado, se le escuchó decir con frecuencia "menos es más" y "Dios está en los detalles".

Como simple, lineal y de belleza pura se define el estilo del alemán Ludwig Mies van der Rohe, considerado uno de los padres de la arquitectura moderna, y a quien se le atribuye el mérito de "desnudar" las estructuras arquitectónicas y poner su esencia a la vista de todos.

Al cumplirse 126 años de su nacimiento, el pasado 27 de marzo, Mies van der Rohe es recordado por haber creado un estilo propio, basado en las proporciones y caracterizado por la sencillez de los elementos estructurales, por la composición geométrica y por la ausencia de elementos ornamentales.

 

Para expresar sus ideas de diseño utilizó los materiales de construcción de forma diferente, y es así como el acero industrial, las placas de vidrio, la piedra y el hormigón, en todas sus posibilidades, dejan de ser tan sólo parte de la estructura para convertirse en la envolvente de sus edificaciones.

Estos materiales, algunos de los cuales eran muy novedosos en las primeras décadas del siglo pasado, se convirtieron en aliados de este arquitecto amante de la sencillez y de los detalles, y le permitieron desarrollar un estilo al que él mismo llamó "arquitectura de piel y huesos".

Mies van der Rohe perteneció al racionalismo arquitectónico, una corriente surgida en Europa tras la I Guerra Mundial y que se difundió entre los años 1925 y 1944. Presentó similitudes con las vanguardias pictóricas, especialmente con el cubismo, y depuró lo sobresaturado, dejando solamente lo esencial, lo práctico y funcional para cada situación.

¿QUIÉN FUE MIES VAN DER ROHE?

Nació el 27 de marzo de 1886 en la ciudad de Aquisgrán, Alemania. Trabajó en el taller de escultura de piedra de su padre hasta que se trasladó en el 1905 a Berlín para colaborar en el estudio de arquitectura de Bruno Paul, y luego en el de Peter Behrens, donde conoció a Walter Gropius y a Le Corbusier, quienes junto a él y al norteamericano Frank Lloyd Wright son considerados los más importantes arquitectos del siglo XX.

En 1912 abrió su propio estudio en Berlín, y aunque recibió pocos encargos, ya sus obras mostraban la tendencia de su estilo. Al término de la Primera Guerra Mundial se unió a diversos movimientos artísticos de vanguardia, como Novembergruppe y De Stijl, donde conoció al pintor Teo Van Doesburg y a Piet Mondrian, cuya pintura abstracta reducida a formas simplísimas influyó en Mies, y a partir de entonces diseñó edificios de planos limpios, con espacios que fluyen y paredes abiertas que sobresalen del edificio y se integran al exterior.

Tras dirigir Bauhaus, influyente escuela de diseño, arte y arquitectura alemana, de 1930 a 1933, la evolución de los acontecimientos en su país lo obligó a emigrar a Estados Unidos, donde fue nombrado director de la facultad de arquitectura del Illinois Technology Institute de Chicago (1938). También fue encargado de diseñar el campus, obra que le valió el reconocimiento de los estadounidenses.

En lo sucesivo le llovieron los encargos, y trabajó fundamentalmente en la capital de Illinois, donde recogió y llevó a sus últimas consecuencias los postulados de la escuela de Chicago, la cual fue pionera en la introducción de nuevos materiales y técnicas para la construcción, y destaca por la utilización profusa de estructuras metálicas, hormigón y ventanas de cristal extendidas horizontalmente.

Mies van der Rohe falleció el 17 de agosto de 1969 a la edad de 83. Su cuerpo fue cremado y sus cenizas enterradas junto a otros arquitectos famosos en el Cementerio Graceland de Chicago.

OBRAS MÁS SOBRESALIENTES

En la década de los años 20 del siglo pasado, los encargos recibidos para diseñar casas de campo, como la Villa Wolf, las casas Esters, Lange y Kempfeld, entre otras, dieron a Mies van der Rohe el suficiente prestigio para que se le encargarán obras cada vez más importantes.

Para muchos autores, la consagración de este arquitecto tuvo lugar cuando en 1929 asumió la construcción del Pabellón de Alemania para la Exposición Internacional de Barcelona, en España, el cual está considerado su obra maestra y una de las obras arquitectónicas más influyentes del siglo XX.

El edificio está sobre un podium revestido de travertinos, con una cubierta plana sostenida por ocho pilares de acero que adoptan forma de cruz. Entre los pilares hay unas mamparas de mármol pulido que no tienen función estructural y grandes cristales que dan la impresión de ligereza y luminosidad.

El Pabellón fue concebido como un juego de planos que basaba su fuerza expresiva en la diafanidad y continuidad de los espacios, la calidad y diversidad de los materiales y su relación con un entorno cristalino protagonizado por los dos estanques a cada lado.

Los muebles del pabellón también fueron diseñados por Mies, entre ellos la conocida silla Barcelona, de cuero y cero, que sigue siendo reproducida hasta nuestros días.

El edificio fue desmontado después de la Exposición, en 1930, y reconstruido en el mismo lugar en 1981 por iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona. En la actualidad es la sede de la Fundación Mies van der Rohe.

En el 1930 construye la casa Tugendhat, en Checoslovaquia, donde también utiliza la estructura de pequeños pilares cruciformes que liberan el área de la planta, compuesta por espacios que fluyen entre ligeros paneles de ónice, mármol o madera de ébano. Grandes cristales ocupan toda su altura.

La casa Farnsworth, en Chicago, es uno de sus diseños más conocidos. Construida entre el 1945 y el 1951, tiene la apariencia de una caja transparente de cristal y acero y cuenta con una distribución fluida. Se levanta sobre pilares que la elevan cinco pies sobre el suelo, dando la sensación de que flota sobre el jardín, al igual que las escaleras, que son pequeños rectángulos que comunican el interior con el exterior. El tejado y el suelo se unen por ocho columnas de acero.

En esta época, Mies también construye varios rascacielos, entre lo que están las dos torres del Lake Shore Drive Apartments de Chicago, entre los años 1948 y 1951, y el Commonwealth Promenade Apartments, en la misma ciudad (1953-1956).

Entre sus obras más emblemáticas está el Edificio Seagram (1958-1959), un rascacielos de 37 pisos de vidrio y bronce construido en Nueva York con la colaboración de su discípulo Philip Johnson.

Ya al final de su carrera, y como broche de oro, crea el edifico de la Nueva Galería Nacional de Berlín, entre 1962 y 1968, el cual posee un pesado techo de acero que se apoya en pocas y delgadas columnas, con lo que adquieren todo el protagonismo las paredes de vidrio. La estructura, situada sobre una extensa terraza de losas de granito, Mies van der Rohe se mantuvo en la línea de oponer la horizontalidad de sus obras arquitectónicas europeas la verticalidad predominante en las estadounidenses.

Diseño de muebles

El modernismo clásico estuvo presente en cada uno de los de muebles que diseño Mies Van Der Rohe, en los cuales destacan la simplicidad de las líneas, la comodidad, elegancia y funcionalidad, pero sin sacrificar su apariencia de lujo.

En 1927 diseñó su primera silla en suspensión para las viviendas de la colonia Weissenhof, contribuyendo así al éxito de la silla de tubo de acero en el diseño de muebles. Cuando hacia 1929-1930, los muebles de tubo de acero inundaron el mercado y cuando parecía que los diseñadores casi habían agotado su repertorio de ideas originales, creó tres diseños completamente innovadores: una silla para el Pabellón Alemán de Barcelona y una silla y una butaca para la Villa Tugendhat, en las que utilizaba perfil de acero plano en vez de tubo de acero.

  

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