El bambú: inspirador de espacios fluidos y orgánicos
En exteriores la técnica CanyaViva es útil para erigir escenarios, porches, estructuras de sombra, elementos esculturales, con la posibilidad de crear diseños únicos, que se adaptan a cada locación.
El deseo de volver a lo simple y convivir en armonía con el espacio circundante ha llevado a muchos arquitectos a dirigir su mirada hacia la naturaleza para encontrar en ella los materiales idóneos para construir sin agredir, así como la inspiración necesaria para emular sus formas.
Con este objetivo nació CanyaViva, una organización formada por un equipo itinerante de formadores y bio-constructores de una técnica de construcción basada en el óptimo aprovechamiento de la caña mediterránea y el bambú.
Los estudiantes de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD ) tuvieron la oportunidad de familiarizarse con esta técnica durante el taller "Construcción de estructuras orgánicas con bambú", el cual fue impartido por el arquitecto técnico e instructor Carlos Jiménez Asenjo, quien viajó desde España para participar en el Primer Seminario Taller Intervención en Tejidos Urbano de Alta Vulnerabilidad", organizado por la UASD y otras instituciones.
Jiménez Asenjo, quien vino en representación del colectivo CanyaViva, explicó que este método de construcción comenzó a implementarse cuando su creador, el inglés Jonathan Cory-Wright, observó la caña en su estado natural y los espacios que creaba en el río al crecer, por eso las primeras estructuras que se realizaron en este material se hicieron con la caña aún plantada.
Luego, explica el instructor, se fueron definieron los pasos y parámetros del método CanyaViva, y se logró optimizar el uso del material ya cortado para construir estructuras flexibles y orgánicas, pero también fuertes y estables, capaces de resistir vientos, inundaciones e incluso terremotos.
El método, según sus propulsores, además de estimular el uso de materiales naturales, realmente abundantes y renovables, ayuda a limpiar los cañaverales y bambudales, previene incendios y riadas, estimula el crecimiento de la planta, favoreciendo la fijación de grandes cantidades de CO2 y mejora la calidad del material año tras año.
Al tiempo de propagar e instruir sobre la técnica, explicó Jiménez Asenjo, siguen varias líneas de investigación, en las cuales están involucrados profesores de universidades y ex alumnos con doctorados, quienes estudian las propiedades estructurales de la caña y el bambú y su diseño paramétrico, así como su uso en combinación con otros materiales de cubrición.
"Además en cada curso, en cada taller seguimos experimentando, porque el material es diferente en cada parte del mundo, y esa es una de las motivaciones que nos mueve, que no es algo estático, es una técnica que va creciendo y se va enriqueciendo de las personas que participan, sobre todo de aquellas que ya han trabajado con materiales parecidos", precisó el instructor de CanyaViva.
PROCESO DE DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN
Jiménez Asenjo expuso que por lo regular los talleres que imparten tienen una duración de tres semanas a un mes, donde se enseña todo el proceso, desde como seleccionar, cosechar, limpiar y clasificar la caña o el bambú hasta llegar al montaje de columnas, doblados de arcos y construcción.
Dijo que la técnica de construcción consiste en unir varias cañas o bambúes y atarlos con cuerdas para crear estructuras resistentes, "porque aunque este tipo de material tiene mucha resistencia, si se unen siete, que es lo mínimo que se utiliza, la resistencia se multiplicará por siete, y si se le añaden más serán aún más fuerte".
Para el técnico en arquitectura es muy importante que el bambú conserva las puntas al cortarlo, y que estén flexibles, porque es la parte que se dobla para formar los arcos, aunque también dijo que se puede utilizar una técnica a base de calor para doblar las varas gruesas, para lo cual se utilizan un soplete y agua, y se van haciendo palancas para ir deformando el bambú.
Aclaró que no diseñan estructuras a las cuales se les adaptan luego los materiales, al contrario "adaptamos la técnica, la estructura y el diseño a los materiales, e intentamos hacerlo todo lo más natural que se pueda, por eso nunca trabajos con acero o con cemento".
A su juicio, lo que se consigue con el bambú es imposible obtenerlo con el hormigón, pero sin embargo, sostiene, sí se pueden hacer estructuras aporticadas, pilares, vigas y uniones, tal cual como con el cemento.
Con el sistema CanyaViva, precisa el instructor español, todo lo que se hace es con arcos, no existen las estructuras cuadradas, por lo que no hay esquinas, ya que está comprobado que la forma del arco es la que mejor reparte las cargas.
En exteriores la técnica Canyaviva es útil para erigir escenarios, porches, estructuras de sombra, elementos esculturales, con la posibilidad de crear diseños únicos, que se adaptan a cada locación. También se pueden combinar la caña y el bambú con otros materiales naturales para hacer las estructuras resistentes a lluvias y poderlas acondicionar mejor.
Jiménez Asenjo informó que CanyaViva no tiene derechos reservados (copy right), sino más bien copy left, lo que quiere decir que cualquier persona puede utilizar la técnica y propagarla y no tiene que pagar ella, pero no puede usarla para hacer proyectos lucrativos.
TALLER ORGANIZADO POR LA UASD
El taller "Construcción de estructuras orgánicas con bambú" formó parte del programa del Primer Seminario Taller Intervención en Tejidos Urbano de Alta Vulnerabilidad" que organizó la Oficina de Planificación Sectorial de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura (OPLASE-FIA) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
La jornada didáctica, que fue organizada también por la Fundación Jibijoa, el Centro Arcoíris y el Foro Ecobarrio, tuvo como objetivo proporcionarles a las comunidades vulnerables del país la producción científica y tecnológica que realizan técnicos del hábitat, e involucrar a los diferentes sectores en los problemas sociales.
De acuerdo al director de la OPLASE-FIA, ingeniero Guaroa Henríquez, y la coordinadora de extensión de esa entidad, arquitecta Mara Jiménez, la actividad tenía la intención de contribuir a la definición de políticas de investigación específicas, que ayudarán a fortalecer la responsabilidad social con los entornos más precarios, además de aportar al diseño de políticas públicas.
El seminario versó sobre cuatro áreas básicas: vivienda social, nuevas tecnologías, urbanismo y sostenibilidad, y en el mismo participaron profesionales e investigadores de Cuba y España, y reputados académicos del país.
Diario Libre


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