ASUNCIÓN. Paraguay se dividió. El Senado comenzó a prepararse para hacer un juicio político al presidente Fernando Lugo, la incertidumbre puso en alerta al hospital de emergencias por si se presentan disturbios, y los comercios del centro y las escuelas cerraron sus puertas.
El mandatario, de 61 años y enfermo de cáncer linfático, será enjuiciado hoy bajo el cargo de mal desempeño en sus funciones, en un proceso que se extenderá por cinco horas, y tras las cuales habrá un veredicto.
Legisladores de la oposición le pidieron que renuncie para evitar la efervescencia política y evitar disturbios. Para algunos paraguayos, el conflicto podría comenzar con la destitución.
El ex obispo católico asumió el mando en agosto de 2008 y debe entregar el poder en agosto de 2013. AP