Damasco/New York. El Ejército sirio y los rebeldes libraron ayer por tercer día consecutivo intensos combates en Damasco y su periferia, alcanzando incluso zonas del centro, en los choques más graves en la capital desde el inicio de la crisis.
Los enfrentamientos se renovaron a primera hora de la mañana en distintos puntos de la ciudad, después de que se oyera el impacto de proyectiles y bombas durante horas. Grandes columnas de humo negro se elevan sobre Damasco, cuyo centro de había mantenido hasta ahora relativamente al margen del conflicto.
Según pudo constatar sobre el terreno, los rebeldes dispararon contra puestos de control en la calle Bagdad y la plaza Sabe Bahrat, en pleno centro y escenario usual de protestas progubernamentales. Mientras, las fuerzas leales al presidente sirio, Bachar al Asad, bombardearon los barrios de Al Midan, en el sur, y de Kafr Suse y Al Qabun, en el oeste y norte.
Advierten a Rusia
En tanto, el Consejo Nacional Sirio (CNS) afirmó ayer que está dispuesto a pedir ayuda a otras organizaciones regionales si Rusia ejerce de nuevo su poder de veto para evitar que el Consejo de Seguridad de la ONU actúe para proteger a los civiles sirios y apoyar el inicio de una transición en el país árabe. EFE