CONVERSANDO CON EL TIEMPO|19 ene 2013, 12:00 AM|POR Diario Libre

Bolero Trotamundos

Armando Cabrera

Tú me haces falta y Veneno, inspiraciones del compositor Armando Cabrera, constituyen dos piezas claves en la historia del bolero dominicano que han rodado por el mundo en las voces de conocidas figuras de la canción. Tanto del bolero como de la bachata y su predecesora, la denominada canción de amargue de la cual Radio Guarachita, surgida en 1965, fue una efectiva fuente difusora en los años 70 del siglo pasado. No sólo desde las ondas hertzianas de "la Poderosa" HIAW, con sus 690 kilos de potencia, situada en la Palo Hincado próxima al Cuartel de Bomberos -un verdadero fenómeno sociológico estudiado entonces en trabajo monográfico por mi brillante alumna Ramonina Brea del Castillo. Sino también mediante la impresión de discos del sello homónimo del dinámico locutor y empresario Radhamés Aracena y la promoción de shows artísticos en vivo en su radio-teatro con las figuras estelares José Manuel Calderón, Luis Segura "El Añoñaíto" y Leonardo Paniagua.

El ángel autoral de Armando Cabrera alcanzó relieve cimero en la conjugación magnífica que hizo José Feliciano, en contrapunto de voz y guitarra, en la producción Guitarra Mía del Banco Popular de Puerto Rico. En ese CD y DVD coleccionable, Tú me haces falta logra su clímax de queja profunda, de nostalgia grave y sentida del amor ausente. Emerge su lírica con envolvente fuerza evocadora desde el intimismo sonoro de Feliciano y nos atrapa con su magia. En la mejor tradición del feeling que encuentra en este prodigioso músico y cantante boricua uno de los casos más señeros del crossover latino en los Estados Unidos. Feliciano, con sus fusiones de rock, baladas, boleros y ritmos caribeños, ha sido un puente innovador de doble vía que ha comunicado la música latinoamericana y norteamericana en un lenguaje de insospechados giros vocales y pulsaciones sonoras.

El mismo Feliciano un virtuoso de la guitarra como lo evidenciara en su álbum Fireworks, que disfrutara hasta la saciedad en mis años chilenos en la segunda mitad de los 60 e inicios de los 70. Cuando en el contexto de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, las tensiones nucleares y el malestar generacional por la guerra de Vietnam, Joan Báez, el trío Peter, Paul and Mary, Pete Seeger (If I had a Hammer), Bob Dylan (The Times They Are a-Changin), Jimi Hendrix y el guitarrista Carlos Santana -ni hablar del influjo de los Beatles-, hacían de las suyas en conciertos al descampado -como el festival hippie y pacifista de Woodstock en 1969- y dominaban con sus producciones en el mundo del disco.

En la versión desgarrada que hace Feliciano de Tú me haces falta, la lírica de este clásico de la bolerística nacional e internacional se desgaja sin ambages: "Ya que no puedo decírtelo al oído/ por la suerte cruel que nos separa/ Quiero decirte por medio de este canto/ que no puedo seguir sufriendo tanto/ Tú me haces falta tal vez más que mi vida/ Y mi vida eres tú y te me has ido/ Qué pretendes mi amor que yo te quiera/ si tú en cambio me pagas con olvido/ Tú me haces falta/ porque las noches se hacen tan largas/cuando en ti pienso/ Tú me haces falta/ por el recuerdo que tú has dejado en mi corazón/ Ni la distancia/ ni todo el tiempo que estoy sin verte/ me hacen que olvide/ la triste historia de nuestro amor".

Johnny Albino y su trío San Juan, guitarras y voces acompasadas, hacen su aporte a este tema bajo un formato sobrio. La voz vibrante del cubano radicado en New York Panchito Riset, en el mejor momento de su carrera, dio impulso continental a la pieza, una más de su prodigioso cuartito musical repleto de recuerdos. Nuestro cantautor Víctor Víctor ofreció en su producción Alma de Barrio una versión muy bien lograda y más abolerada, conforme al canon dominicano de esta pieza. Al igual como lo hizo en magistral ejecución el veteranísimo y versátil sancarleño Francis Santana en Homenaje al Bolero Caribeño (Kubaney). Rodolfo Aicardi y Jorge Lewis presentaron sendas interpretaciones más libres, que en cierto modo presagiaron el deslizamiento del tema hacia el territorio dominante de la bachata. Tal como lo ha asumido el grupo Bachata Clásica en el CD compilatorio Tú me haces falta.

Las voces femeninas han enriquecido este estándar del bolero latinoamericano. Acompañada por trío, la hermosa peruana naturalizada mexicana Tania Libertad puso el sello de su timbre maestro a la pieza de Cabrera en su compilación Boleros (1999). Lo cual también hizo Claudia de Colombia, con respaldo de guitarras, en su selección de boleros Idolos de siempre (Sony 2001). El aporte más reciente proviene de la sensual cantante puertorriqueña Celinés, en su álbum Al compás de un bolero (Sony 2004) con excelente orquestación y susurrante vocalización del éxito de Cabrera. Los Hermanos Mier -un grupo vocal musical procedente de Nuevo León, México, que se ha destacado en la interpretación de baladas, música chicana, tropical y merequetengues- incorporaron a su repertorio de 16 Grandes Éxitos nuestro Tú me haces falta.

El tenor Plácido Domingo, en su afortunada incursión en la canción romántica latinoamericana (patente en los discos compactos Quiéreme mucho, Alma Latina I y II) seleccionó una representación de autores dominicanos encabezada por Tú me haces falta, junto a Sígueme y Tres veces te amo de Manuel Troncoso, Ayúdame Dios mío e Y de Mario de Jesús, Frío Frío de Juan Luis Guerra, que completa Por amor, ese maravilloso himno de Rafael Solano que ha dado vueltas por el globo en multiplicidad de lenguas.

Veneno, la otra composición de Cabrera que ha logrado mayor difusión fue grabada originalmente por el Sexteto Flores y también lo ha sido por nuestros Rafael Colón y Marcelino Plácido, Francis Santana, la boricua Blanca Iris Villafañe, Luis Vásquez, Sonia Silvestre. Y más recientemente por Juan Luis Guerra en 1998. Un dúo ensamblado entre Armando Cabrera y Marcelino Plácido dejó estampada una versión emblemática con bordoneo de guitarra de esta bella composición, alada de simpleza escritural: "Porque si sabes que mi amor nace del alma/ Porque si sabes que mi amor es puro y bueno/Porqué te empeñas en no darme calma/ Y en vez de darme miel me das veneno/ Veneno/ No hay mujer en este mundo/ que yo quiera como a ti/ Tú sola me has comprendido/ Y en tu pecho puse un nido/ solamente para mí/ Por eso te brindo el mío/ lleno de sinceridad/ Lleno de amor y cariño/ Con amor, amor de niño/ Que es el amor de verdad".

Otra de sus inspiraciones que todavía resuena en el oído de los más añejitos, en voz de Elenita Santos -quien lucía sus encantos en cada pieza que interpretaba con donosura- es No me pidas olvido: "Por qué me pides que te odie/Por qué me pides que te olvide/Si sabes que difícilmente/te olvidará mi corazón". Nos decía, reclamante, quien fuera bautizada con justeza la Reina de la Salve.

Armando Cabrera nació en Santiago en 1921. Junto a su familia, fue parte muy importante de La Voz Dominicana. Un hijo legítimo de esa gran matriz de talentos que llegó a ser el emporio artístico-cultural levantado por José Arismendi Trujillo Molina, mejor conocido como Petán. Vástago de Antonia Colón, la célebre Felipa del cuadro de actores que conformaron Romance Campesino, espacio televisivo popularmente identificado como Macario y Felipa, en alusión a sus dos personajes principales -un programa diario vespertino que se convirtió en un toque de queda nacional. Como si fuera poco, su hermana Fellita Cabrera, quien se inició como él en la etapa fundacional de la empresa en Bonao bajo el nombre de La Voz del Yuna, fue otro de los íconos de la planta de teledifusión. Con sus presentaciones en la programación de la tarde, antes del espacio en el que actuaba su madre, formando el dúo Fellita y Colás, con el celebérrimo José Nicolás Casimiro, otro de los veteranos de la fase germinal de LVD y uno de sus nobles símbolos.

En la carrera artística de Cabrera figura integrando Los Trovadores Modernos, junto a Alcibíades Sánchez y Pedro Ureña. En la misma década del 40, el Trío Azteca, forma parte del grupo de músicos y artistas radicados en Bonao -como consta en registros documentales y fotográficos-, actuando en las audiciones radiofónicas en vivo y en las giras teatrales que realizaba la trouppe de la empresa por los teatros del país en revistas lírico-musicales a sala llena. Este trío se llamó también Dominicano, identificándose como Trío Quisqueya en los años 50, y estuvo integrado en adición a Cabrera, compositor, cantor y guitarrista, por Luis Frómeta y Emilio Carbucia, voces y guitarras.

Para el sello Marvela el Trío Quisqueya grabó el LP Como me besabas tú, con una sugestiva carátula de bien logrado diseño evocativo del ambiente de romance. Integrado por el siguiente repertorio de piezas dominicanas. Como me besabas tú, una criolla del maestro José Dolores Cerón. Los boleros Siempre una mujer y Estoy a tu orden del prolífico Luis Kalaff. La criolla Quiéreme cual yo a ti y los boleros Lirio de abril, Espuma, No sé por qué y Fruta robada del Mago de la Media Voz Juan Lockward. La criolla Tú eres mía de Héctor J. Díaz. Los boleros Bésame más de Enrique Ramírez, Por qué nos separamos de A. Padilla y Cobarde de R. Solano A.

Un segundo elepé grabado por esta formación, titulado Orquídeas Musicales, trae la pieza Quimeras de don Salvador Sturla, Perjura de Carlos Taylor y Mi noche fatal de Bienvenido Fabián, junto a composiciones de la mexicana Consuelo Velásquez y otros boleristas. Cabrera hizo dúo memorable con Marcelino Plácido -uno de los íconos de la orquesta de Luis Alberti- en el LP Serenata. Editado por el sello Danda (nombre que rinde tributo al trovador Danda Lockward, padre de Juan), bajo el patrocinio de la Fundación de Crédito Educativo. Otro coleccionable de la tradición trovera de la bohemia criolla, con temas propios de nuestro autor, así como de Juan Lockward y Diógenes Silva.

Autor de piezas como Ella, Amor y odio, el alma noble de Cabrera todavía revolotea en torno a La Voz Dominicana. Como esos fantasmas buenos que nunca se van.

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