Lecturas|03 jul 2013, 1:56 PM|POR EFE

A. Bernárdez, su viuda: "Cortázar es un escritor ausente siempre presente"

SAN LORENZO.- Ni el calor ni sus 93 años han impedido a la viuda de Julio Cortázar, Aurora Bernárdez, reunirse, junto al Premio Nobel Mario Vargas Llosa, con un pequeño grupo de alumnos de los cursos de verano de la Universidad Complutense para recordar algunos episodios de la vida del escritor argentino.

"Qué va a quedar de Julio Cortázar dentro de 50 años, no lo sé, pero pienso que es de esos escritores ausentes que están siempre presentes", ha descrito Bernárdez, con voz frágil pero por momentos potente, vestida con un alegre vestido rosa.

La viuda del autor de "Rayuela", obra de la que este año se celebra su 50 aniversario, ha sido la gran protagonista de esta conferencia, enmarcada dentro del ciclo "Cortázar y el 'boom' latinoamericano", y ha desvelado la influencia de esta novela en la vida del autor argentino.

"El libro convirtió a Cortázar en algo que nunca hubiera querido ni soñado ser, una persona pública, a lo que se puede añadir el detalle de su falta de vanidad", ha expresado Bernárdez, que ha recordado una anécdota del escritor, cuando trabajaba en París en una distribuidora de libros, y él le decía que era quien hacía "mejor los paquetes de libros".

La también traductora argentina ha expresado que "Rayuela" "cayó como una bomba" y ha señalado también cómo a Cortázar le salieron "muchos adversarios", "que seguían atentos al otro Cortázar, al de los cuentos, que no es ni mejor ni peor, sino otra visión".

Aunque se le ha preguntado por qué nunca escribió una novela o, como ha puntualizado Vargas Llosa, "por qué nunca ha querido publicar una novela suya", Bernárdez ha rehusado contestar con una tímida sonrisa.

Vargas Llosa también le ha referido si el personaje de "La Maga" de "Rayuela" está basado en ella. "Ningún personaje del libro es un retrato. Otras personas han querido ver otras presuntas 'magas'. 'La Maga' es un montón de palabras en un papel, no es una persona", ha contestado.

La amistad de Vargas Llosa y Cortázar ha servido de hilo conductor del encuentro; sobre todo, su relación en la década de los años 60 en París, una vez que la pareja formada por éste y Bernárdez se estableciera en 1951 en la capital francesa, donde el autor de "Historias de cronopios y de famas" fallecería en 1984.

"De mi primer encuentro con ellos -ha relatado Vargas Llosa- recuerdo, sobre todo, la manera en cómo se convirtieron en los protagonistas de la noche. Había entre ellos una complicidad, una inteligencia... Eran maravillosos conversadores: se tenía la impresión de que esa conversación no era espontánea, que había sido ensayada previamente para impresionar a los otros contertulios".

El Cortázar más político ha sido también recordado, sobre todo, a partir de su viaje a India en 1968, que, según los protagonistas del acto, cambió su forma de ser.

"En el momento en que Julio ve toda esa miseria, descubre que el hombre es un ser que sufre muchísimo. Es como si no se hubiera dado cuenta de que hay una cosa terrible, que es la injusticia en la que se vive", ha expresado Bernárdez, sin olvidar el sufrimiento que le supuso salir de Argentina.

"Cuando Julio se va, Argentina tiene una historia política lamentable, pero ahora no es que haya mejorado muchísimo. Antes de irnos de Argentina, Julio tenía migrañas y fue a un médico que, tras examinarlo, le dijo que lo que tenía no era una enfermedad, sino un estado de opinión", ha concluido.
Yo estuve ahí Si fuiste testigo de esta noticia envianos más informacion aqui...

Enviar
Anuncios Google
Powered by OverKontrol - Grupo Diario Libre © Todos los derechos reservados.