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¿Por qué es impostergable la creación de la Comisión Oficial de la Verdad para la República Dominicana?

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¿Por qué es impostergable la creación de la Comisión Oficial de la Verdad para la República Dominicana?

Resulta inconcebible, que la República Dominicana, que vivió por 31 años la más cruel dictadura que haya sufrido pueblo alguno, y -sobre todo, de la América Morena- que cumplidos 54 años del ajusticiamiento del tirano Trujillo se haya quedado rezagada cerca de 40 países de la Región, que con un pasado similar han constituido, y tienen en funcionamiento Comisiones Oficiales o Particulares de la Verdad, por lo que se hace impostergable que en nuestro país, el Poder Ejecutivo, o un legislador progresista presente al Congreso una iniciativa de Ley de búsqueda de los desaparecidos, y que para ello se instituya una Comisión Oficial de la Verdad en aras de lograr que se investiguen los crímenes de Estado y de lesa humanidad cometidos por la dictadura de Trujillo contra los opositores al despotismo durante sus 31 años, y elabore un plan estatal para la búsqueda de los miles de desaparecidos durante la nefasta existencia de la misma [1930-1961], pues los hijos, viudas, hermanos y demás familiares de esos que sufrieron una desaparición forzada, llevan años esperando justicia, lo que es vergonzoso, y por eso se preguntan: ¿Cuándo va ser ese momento?

Esa Ley debe ordenar la apertura de todos los archivos de los departamentos gubernamentales, incluidos los diferentes organismos de Inteligencia de las ramas que integran las Fuerzas Armadas, y el propio Ministerio de Defensa, y el Servicio Secreto de la Policía Nacional, para que dicha Comisión tenga acceso a los mismos, y obtenga los datos e informaciones que puedan aparecer en ellos acerca de las desapariciones forzadas que se llevaron a cabo en aquel tétrico período de nuestra historia Republicana, y se recupere la Memoria Histórica, y los familiares de las víctimas -si se encontraren los restos de éstas- para refugio de sus espíritus y paz de sus almas puedan hacerle un entierro digno, darle cristiana sepultura, llevarle flores, y ya ante sus tumbas, poder orar y llorar sus muertos.

Si esa iniciativa prospera, el Procurador General de la Republica debe dictar una Resolución invitando a los ciudadanos a apoyar los esfuerzos de búsqueda de los desaparecidos, y los que tengan informaciones relevantes sobre la comisión de crímenes de lesa humanidad cometidos durante dicha tiranía, las hagan llegar a ese Despacho.

Es pertinente remarcar, que desde el ajusticiamiento del tirano Trujillo [1961], hasta hoy [2015], el pueblo dominicano -pacientemente- ha estado esperando que se forme esa Comisión Oficial de la Verdad que ilumine todos los rincones oscuros donde se esconde la verdad, para que de los resultados alcanzados se consignen en el informe que rinda y sirvan de pruebas para la instrumentación de expedientes contra los culpables de crímenes de lesa humanidad que tanto sufrimiento le han causado a las miles de familias, cuyos parientes fueron objeto de una desaparición forzada, y que hasta la fecha no se sabe qué pasó con ellos, ni donde están sus restos.

En consecuencia, el establecimiento de dicha Comisión, es una gran deuda que por muchos años tiene pendiente el Estado dominicano con los familiares de las víctimas de la tiranía que aportaron su dolor y su sacrificio para ser posible la reinstalación de la democracia en nuestro país, y su creación, sería "un homenaje a la Republica Dominicana que ya lleva recorridas más de cuatro décadas de democracia;" de ahí, el urgente interés de que todos los que de alguna manera tienen incidencia en la opinión pública y en los medios de comunicación, colaboren con este loable proyecto impulsado por la Federación de Fundaciones Patrióticas y el Museo Memorial de la resistencia Dominicana para lograr que el Presidente de la República Dominicana, Lic. Danilo Medina o un legislador asuman la iniciativa de que se instituya dicha Comisión que sirva para llevar aliento a los que sufrieron durante esos azarosos 31 largos años. Y para el logro de tales fines, el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana llevó a cabo la recolección de firmas en apoyo a esa iniciativa, las cuales hizo llegar al Poder Ejecutivo el 10 de diciembre del 2014, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Previamente a esa acción, dicho Museo organizó y celebró durante los días del 14 al 16 de noviembre de 2013, su Primer e Histórico Congreso Internacional: "Memoria Histórica y Justicia Transicional" con el tema: "Las Comisiones de la Verdad: Experiencias y Aprendizajes," en el que participaron expositores nacionales e internacionales que narraron sus experiencias sobre el resultado de las Comisiones de la Verdad en sus respectivos países.

Sin la pretensión de hacer alardes de experto en la creación y funcionamiento de una Comisión Oficial o Particular de la Verdad, sino con la mejor y más sana intención de concienciar tanto al Poder Ejecutivo, al Congreso Nacional, como a la ciudadanía sobre el importante tema que nos ocupa, me permito exponer a continuación Mis Reflexiones siguientes:

¿Qué es una Comisión Oficial de la Verdad? Es un órgano con marco jurídico compuesto por personas que investigan, descubren y valoran las pruebas de los hechos y circunstancias de casos graves de violaciones de los Derechos Humanos, y que tiene la esperanza que cunda ese infrecuente ejercicio de memoria, respeto, verdad y justicia.

¿Cuál es su objetivo? Indagar los abusos contra Derechos Humanos [DDHH] y rendir un informe basado en testimonios que reconstruyan la historia de los casos de graves violaciones de los mismos y tipificar la naturaleza de los crímenes de lesa humanidad comprobados, para que todos los ciudadanos -en especial la juventud- sepan que pasó en esa negra etapa, porque eso servirá para que ellos conozcan el pasado, y también, para que por lo menos sirva de muro de contención al Revisionismo Histórico que se manifiesta cada día con mayores bríos en nuestro país.

¿Por qué en RD y ahora? Porque el régimen de Rafael Leonidas Trujillo Molina cometió horrendos crímenes que 53 años después, marcan la vida nacional, en particular, por la impunidad de que han gozado sus autores y cómplices, y las consecuencias negativas que la falta de castigo genera para las relaciones socio-culturales de una comunidad y el establecimiento de instituciones democráticas genuinas, efectivas y transparentes, y del desarrollo de una democracia basada en valores y el respeto a las leyes en la aplicación de los derechos humanos.

¿Para qué? Para legar a la posteridad una historia única, innegable y veraz de las violaciones de los Derechos Humanos cometidas durante la dictadura y ser como una especie de valladar irrenunciable contra la repetición de un régimen semejante.

¿Qué busca además? Rescatar del anonimato y el olvido a numerosas víctimas de la dictadura, devolviéndoles su dignidad y lugar histórico; despojar de su esencia los mitos de paz, progreso económico y modernidad de que aún hoy goza el régimen de Trujillo, y que influyen en nuestra cotidianidad, y establecer criterios objetivos para tipificar las violaciones de acuerdo a las clasificaciones de crímenes de genocidio, de guerra y de lesa humanidad. Esto también permitirá desmontar creencias patológicas, donde se considera que la esencia dominicana contiene un dictador en lo más recóndito de su espíritu.

¿Cómo se crea? A solicitud de los ciudadanos de un país afectados por una tiranía o por crímenes de lesa humanidad.

¿Quién la crea? El Poder Ejecutivo por Decreto, o el Congreso Nacional mediante una ley.

¿Quiénes la conforman? La referida Comisión debe estar integrada por hombres libres y de buenas costumbres e inobjetables, con reconocida solvencia moral escogidos de los miembros de la Sociedad Civil; por profesionales pertenecientes a distintas ramas; por Psicólogos, Antropólogos; por Miembros de Comisiones de Derechos Humanos; de las Academias de Ciencias; del Archivo General de la Nación; Rectores de Universidades; por Masones Dominicanos de Altos Grados del Simbolismo o del Escocismo y Representantes de Religiones, escogidos de una terna compuesta por no menos de cinco [5] Miembros que sugiero sean seleccionados por la Federación de Fundaciones Patrióticas y el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, la cual deben enviar al Poder Ejecutivo en un plazo de treinta [30] días, contados a partir de la creación de dicha Comisión.

Es pertinente recordarle tanto al Presidente de la República, Lic. Danilo Medina como a los legisladores que integran el Congreso Nacional, que entre los países de la América Morena que ya cuentan con esta Comisión, se encuentran Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Por lo expuesto precedentemente se evidencia, que es impostergable la creación en nuestro país de la Comisión Oficial de la Verdad con el propósito de que se recupere la Memoria Histórica de nuestra Nación durante esa época de oprobios, para que a través de la misma, se pueda abrir la posibilidad de que los familiares de las víctimas que sufrieron una desaparición forzada y que hasta hoy se desconoce cuál fue su paradero, y sí se encontraren sus restos, puedan hacerles un entierro digno y darle cristiana sepultura, llevarle flores, orar y llorar ante sus tumbas; y así se pondría fin a una secuela de dolor que aún perdura entre sus apesadumbrados parientes.