Mujeres, cuídense
Hay algo que a mí como mujer me llama mucho la atención. Y es eso de ser siempre joven, bella, de tetas rutilantes, de nalgas al vapor, de piernas como guanábanas y caras para nunca envejecer. La mujer se ha dejado manipular. Si no se viste como dicen los modistos, si no se pone lo que crean los diseñadores ¡ay, carajo, qué problema! Y no digo que no se vista bien, que no se mantenga bien el cuerpo. Una cosa es estar en salud y vestida de acuerdo a la ocasión y otra es dejarse hacer lo que otros imponen. Y ahí están las que han quedado jodidas, con las nalgas podridas, con los senos rotos, con la cara como un diablo cojuelo, con las piernas de porquería. Mujeres, sean ustedes mismas. Como son sus genes. Que al fin y al cabo llega la vejez. Y hay que saberla vivir. No digo que no se reconstruyan las tetas cuando éstas se descuelguen como jaguas. Que no se quiten arrugas cuando se pone la cara como servilleta estrujada. Busque un buen cirujano. Eso de hacerse cirugías con el primero que pase por su lado, tiene cocorícamo.
La mujer quiere ser lo que el hombre desea. Mientras él, en su pasado meridiano, es calvo, barrigón, canilludo, gordo como cerdo, próstata quebrada, se cree apetecible y sigue la vida a su manera y ritmo. ¿Y entonces? ¿Por qué la mujer a los 30 y 40 se considera vieja? ¿Por qué ponerse tetas plásticas? Millones se las han tenido que sacar. Y ahora está el cambio de color de los ojos. Ojalá no se queden ciegas. Creo que la mayoría no se ha dado cuenta de lo que es. Ser mujer es un privilegio. No importa que sea gorda, flaca, con canillas, nariz grande, pelo revuelto y otras tantas cosas que se quieren arrancar. Si un hombre sensato busca una compañera, de seguro quiere su bondad, sus buenas costumbres y su inteligencia. Ahora si quiere una pancarta, hurgará en la belleza física, en que parezca una muñeca, esa que anda con la falda donde se le asoma la cuca y la blusa donde se le salen las frutas de la canasta. La mujer es la creadora de la humanidad. Sin ella no hay niños, comida, hogar, belleza y flores. No habrá tampoco amor en el mundo.
Dicen que Dios creó primero a Adán, y luego a Eva, y cuando se crea por primera vez una obra, sale con algunas fallas, por eso al crear a la mujer la hizo perfecta, inteligente, amorosa, dulce, sencilla y mil cualidades más. Entonces... ¿por qué dejarse arrastrar? ¿Por qué hacer lo que otro quiere y no lo que le pertenece? ¿Por qué no buscar dentro sí mismas? Ahí es donde está la belleza, el talento, la fuerza y la razón de ser. Ser flaca no es un pecado. Ser gorda, no es un delito. Delgada, alta, con la cara de muñeca, no es imprescindible. Cuidarse de lo que impone la fama y la popularidad es lo que nos hace libres. Y la libertad lleva a la gloria. Y por favor, no se desprecien unas a otras, no digan que la otra es muy fea, no le critique que no viste al último grito de la moda. Que una mujer maltrate a otra es un camino que lleva, aunque por vía diferente, a la violencia masculina. ¡Mujeres, cuídense, que la vida es una sola y hay que vivirla tal como somos!
Denver, Colorado
La mujer quiere ser lo que el hombre desea. Mientras él, en su pasado meridiano, es calvo, barrigón, canilludo, gordo como cerdo, próstata quebrada, se cree apetecible y sigue la vida a su manera y ritmo. ¿Y entonces? ¿Por qué la mujer a los 30 y 40 se considera vieja? ¿Por qué ponerse tetas plásticas? Millones se las han tenido que sacar. Y ahora está el cambio de color de los ojos. Ojalá no se queden ciegas. Creo que la mayoría no se ha dado cuenta de lo que es. Ser mujer es un privilegio. No importa que sea gorda, flaca, con canillas, nariz grande, pelo revuelto y otras tantas cosas que se quieren arrancar. Si un hombre sensato busca una compañera, de seguro quiere su bondad, sus buenas costumbres y su inteligencia. Ahora si quiere una pancarta, hurgará en la belleza física, en que parezca una muñeca, esa que anda con la falda donde se le asoma la cuca y la blusa donde se le salen las frutas de la canasta. La mujer es la creadora de la humanidad. Sin ella no hay niños, comida, hogar, belleza y flores. No habrá tampoco amor en el mundo.
Dicen que Dios creó primero a Adán, y luego a Eva, y cuando se crea por primera vez una obra, sale con algunas fallas, por eso al crear a la mujer la hizo perfecta, inteligente, amorosa, dulce, sencilla y mil cualidades más. Entonces... ¿por qué dejarse arrastrar? ¿Por qué hacer lo que otro quiere y no lo que le pertenece? ¿Por qué no buscar dentro sí mismas? Ahí es donde está la belleza, el talento, la fuerza y la razón de ser. Ser flaca no es un pecado. Ser gorda, no es un delito. Delgada, alta, con la cara de muñeca, no es imprescindible. Cuidarse de lo que impone la fama y la popularidad es lo que nos hace libres. Y la libertad lleva a la gloria. Y por favor, no se desprecien unas a otras, no digan que la otra es muy fea, no le critique que no viste al último grito de la moda. Que una mujer maltrate a otra es un camino que lleva, aunque por vía diferente, a la violencia masculina. ¡Mujeres, cuídense, que la vida es una sola y hay que vivirla tal como somos!
Denver, Colorado
Ligia Minaya
Ligia Minaya