Opinión
06 Junio 2012
Populismo Moderno
La revista Foreign Affairs trajo recientemente un artículo de Francis Fukuyama, el del fin de la historia, que trata sobre el fenómeno de que el populismo que se observa en estos días tiene más un tinte de derecha que de izquierda, como siempre lo hemos conocido en América Latina, y lo atribuye al fracaso de la izquierda en el campo de las ideas.

El ejemplo más palpable es el caso del Tea Party, en los Estados Unidos.

La aceptación de la democracia liberal en prácticamente todo el mundo, despojó al modelo marxista de su legitimidad. Este auge, que Huntington llamó "la tercera ola" de democratización en todo el globo, coincidió con otros fenómenos económicos como la globalización y el auge de la clase media.

Pero es precisamente, la creciente pauperización de la clase media lo que obliga a preguntarse si la democracia liberal podrá sobrevivir sin clase media.

Desde Aristóteles siempre se ha concebido al "gobierno moderado" como uno basado en la clase media. La crisis, sin embargo, está radicalizando a este sector y las herramientas diseñadas para salvaguardar al estado de bienestar, entiéndase, seguridad social, servicios de salud y educación gratuitos, están colapsando.

La tesis de Fukuyama es que se necesita una nueva ideología basada en dos componentes, uno político y otro económico, que vuelva a dar legitimidad a los poderes públicos, en una síntesis de ideas de izquierda y derecha. Sería una ideología populista, pero no como la hemos conocido.

atejada@diariolibre.com
De Diario Libre