Opinión
14 Julio 2012, 12:01 AM
20 ancianas

Como el gobierno ha prometido pagar a los suplidores y contratistas hasta el último centavo... hay esperanza para las 20 ancianas que esperan a que su hogar de acogida, la Residencia Bethania, en la Calle Fausto Maceo en Los Mina termine de ser una realidad.

Las obras están avanzadas, pero no parecen terminar nunca. Mientras, entre cubicación que llega y cheque que no sale, las 20 ancianas, varias con Alzheimer, todas con dolencias, son atendidas por la Parroquia San Vicente Paúl, que se las ingenia para pagar alimentos, doctores, cuidadores etc... y que las acomoda en la que fue la vivienda de las Hermanas de la Caridad, en espera de que se termine la remodelación (hubo que hacerla prácticamente nueva) de la residencia anterior.

La pobreza es dura, la pobreza con enfermedad y muchos años... es terrible. Si en este último tramo del gobierno se pueden hacer gestos de solidaridad, éste sería uno.

La caridad suple lo que la justicia social no ha podido alcanzar. Estas 20 ancianas, y las que esperan en una lista para ser admitidas, no tienen absolutamente ninguna otra forma de subsistencia que la caridad pública o la asistencia social del gobierno. La residencia es posible gracias a los donantes privados y subvenciones públicas que, arañando aquí y allá, la mantienen funcionando con dignidad.

Ahora sólo falta el último empujón a una obra que no debe quedarse inconclusa en una transición que podría (a veces pasa) dejarla en el limbo.

IAizpun@diariolibre.com