Opinión
18 Junio 2013
La multa de US$50 millones impuesta por un tribunal de la Florida al Estado dominicano por incumplimiento de contrato con la inefable Sun Land se suman a los US$135 millones del caso de Dovicon y los US$50 millones más que hubo que pagar a Codacsa. Puesto que en ningún caso se ha abierto una investigación sobre posibles actos de corrupción en la firma de dichos contratos y aceptando de buena fe que esto no procediera, ¿habrá que deducir que quienes los firmaron son unos perfectos...