SD. "No me ofrezca dinero". La escritura sobresale en el letrero del portón de entrada cerrado con candados y custodiado por militares del Centro de Migración de Haina, donde son llevados los extranjeros ilegales.
A diario son ingresadas personas de otras naciones, los más comunes son haitianos y chinos, aseguró uno de los guardias que ayer estaba de custodio en el establecimiento. Los detenidos, entre ellos hay un nigeriano, son depurados en la sede principal de Migración, de ahí son trasladados al lugar, donde además de la vigilancia militar, se les garantiza la alimentación. Las autoridades los mantienen allí hasta que logran demostrar el estatuas legal, para dejarlos libres o devolverlos a sus países de origen. Ayer unas personas fueron a reclamar la entrega de unos haitianos que trabajan para ellos, alegando que poseen permiso legal.