Siguen protestas en el Medio Oriente

EL CAIRO. Una ola de protestas contra una película antiislámica se extendió ayer por todo el mundo musulmán, con manifestantes que escalaron las paredes de las embajadas de Estados Unidos en Túnez y Sudán y otros que incendiaron parte de una sede diplomática alemana.
En medio de los disturbios, milicianos islámicos que ondeaban banderas negras y gritaban "¡Dios es grande!" irrumpieron en una base de las fuerzas internacionales de paz en el Sinaí egipcio y se enfrentaron con las tropas, hiriendo a cuatro soldados colombianos.
El nuevo presidente islamista de Egipto apareció en la televisión nacional y exhortó a los musulmanes a que no ataquen las embajadas. El mandatario Mohamed Morsi también lamentó los hechos de violencia en Libia en los que murieron cuatro estadounidenses, entre ellos el embajador de Estados Unidos.
El "viernes de ira" en respuesta a un vídeo sobre Mahoma considerado blasfemo dejaron decenas de heridos y al menos seis muertos, tres en Sudán y tres en Túnez.
No obstante, el Departamento de Estado aseguró hoy que todo el personal estadounidense está "a salvo y localizado" tanto en Túnez como en Saná (Yemen) y Jartum (Sudán).
Obama recibe fallecidos
En tanto, Estados Unidos relativizó ayer la fuerza de las protestas en el mundo musulmán y aseguró que tiene de su lado a todos los Gobiernos de la región, tras recibir los restos de los cuatro estadounidenses asesinados en el ataque del pasado martes al consulado en Bengasi (Libia).
El presidente de EE.UU., Barack Obama, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, encabezaron una solemne ceremonia en la base aérea de Andrews (Maryland), hasta donde llegaron en avión los cuerpos del embajador en Libia, Chris Stevens, y los otros tres estadounidenses asesinados en Bengasi. "La justicia llegará para aquellos que dañen a estadounidenses", dijo Obama. Agencias
Diario Libre
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