Noticias|22 jul 2013, 12:00 AM|1|POR Mariela Mejía/redactora senior

Vivienda: política sin fin

Vista del proyecto habitacional Invivienda Santo Domingo tomada a principios de la década del 2000.
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Los gobiernos de los últimos 40 años han invertido millones de pesos en soluciones habitacionales sin lograr eliminar el creciente déficit habitacional que hoy ronda el millón 100 mil viviendas.  

Cincuenta y dos años han pasado desde que el 22 de junio de 1961 el periódico El Caribe publicara que el entonces presidente Joaquín Balaguer pretendía urbanizar y construir un "gigantesco parque" -al estilo el Central Park de Nueva York- en los terrenos y alrededores del antiguo Aeropuerto General Andrews, ubicado a escasos kilómetros de donde hoy está el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.

La ambiciosa intención, que no se materializó en su totalidad, fue de los primeros planes de Balaguer para incluir como pilar de su gobierno la construcción de proyectos habitacionales para reducir el déficit de viviendas acumulado, que en ese entonces era de unas 500 mil anuales.

De 1966 a 1978 se construyeron 84 mil viviendas, según un informe de la administración de ese período. A partir de entonces, cada Presidente que ha gobernado luego de la dictadura trujillista, incluye en su plan de nación cuantiosas inversiones habitacionales, pero el déficit ha aumentado, y ya hoy día ronda el millón 100 mil viviendas, según estima el sector construcción.

Entre los años 2000 y 2012, los partidos Revolucionario Dominicano (PRD) y de la Liberación Dominicana (PLD) desarrollaron 499,392 soluciones habitacionales a través del Instituto Nacional de la Vivienda (INVI) por RD$15,337.5 millones. Esto incluye apenas poco más de 26 mil unidades nuevas, con una inversión superior a los RD$10,568.5 millones, según consta en las memorias institucionales.

Los gobiernos del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) se han enfocado en proyectos multifamiliares y de clase media, el PRD en la reparación de viviendas de la clase baja y el PLD en apartamentos económicos y también para la clase media. El actual período del peledeísta Danilo Medina prioriza las casas para familias de zonas vulnerables.

En el sector se destaca la participación del Instituto Nacional de Auxilios y Viviendas (INAVI), el Banco Nacional de la Vivienda (BNV), Bienes Nacionales, la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) y -el principal- el INVI.

¿Por qué construir viviendas?

El expresidente Jorge Blanco mientras supervisaba el proyecto Eugenio María de Hostos.

Además de buscar la reducción del déficit, los gobiernos dominicanos ven en los proyectos habitacionales un mecanismo para desincentivar la pobreza y beneficiar a familias sin techo propio ni recursos para acceder al mercado privado -así como a sectores interesados a nivel político.

A su vez, se logra un componente urbanístico al mejorar la imagen de las ciudades, y económico, por las fuentes de trabajo que generan a la clase obrera y profesional.

Así lo plantea el arquitecto Rafael Tomás Hernández, quien fue director de Urbanidad durante la dictadura trujillista y mano derecha de Balaguer en términos de construcción de viviendas, llegando a estar al frente de 46 proyectos que alojaron a 12 mil familias.

A sus 81 años de edad, recuerda que uno de los primeros proyectos del fallecido expresidente reformista fue para familias damnificadas del huracán Inés (1966). Se construyeron 200 casas económicas en Juancho, Oviedo y Paraíso, con financiamiento de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El arquitecto recuerda que en la capital, Balaguer tenía la inquietud de desarrabalizar diferentes sectores. "En los alrededores de Mata Hambre había un campamento de soldados internacionales, y eso fomentó un tugurio en la esquina José Contreras con Abraham Lincoln que él se propuso quitar", dice. Así fue como se construyó un proyecto habitacional en ese punto, cuyos apartamentos costaron entre RD$3,500 y RD$4,000 la unidad.


Vista parcial de la avenida México antes de ser intervenida por Balaguer.

Desde entonces y a la fecha, el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo han recibido las mayores inversiones. De Balaguer aún están levantados proyectos en Cristo Rey, Honduras, Guachupita, Villa Duarte, Villa Juana, Simonico, El Embajador, Los Mina, Las Caobas, Los Mameyes, La Zurza, Ortega y Gasset, Hoyo de Chulín y multifamiliares en las avenidas México y V Centenario, entre otros. El urbanismo en la ciudad experimentó un cambio, especialmente en las dos últimas vías.

Los posteriores gobiernos -dirigidos por el PRD- tienen en su récord otros proyectos como los construidos durante el mandato de Salvador Jorge Blanco: Salomé Ureña, San Luis, Los Alcarrizos III, Caobas II, Juan Pablo Duarte y Duquesa. También el complejo Profesor Eugenio María de Hostos y el inicio de Invivienda Santo Domingo.

Durante el cuatrienio de Hipólito Mejía, el INVI programó 13,308 viviendas nuevas a nivel nacional, entre ellos INVI-Prados de San Luis, INVI-La Virgen, INVI-Sabana Alta e INVI-Los Maestros.

La dirección del país en manos del PLD construyó y planificó entre 2004 a 2012 unas 12,855 viviendas nuevas a través del INVI. La administración de Leonel Fernández acogió la palabra "Progreso" para identificar la mayoría. Entre los construidos están Villa Progreso Los Alcarrizos, Villa Progreso Manoguayabo, Habitacional La Zurza, Hainamosa, Residencial La Fe y Villa Progreso de Guerra. Los más recientes fueron inaugurados entre junio y julio por Danilo Medina. Están ubicados en Pedernales, Azua y Elías Piña.

El 4 de julio, el Presidente dio el primer palazo para construir en Jimaní la "Ciudad modelo o Pueblo verde" para afectados por el Lago Enriquillo. En tanto se avanza el proceso para el proyecto que acogerá a las familias que viven en La Barquita.

¿Cuánto se ha invertido?

Plano de uno de los apartamentos construidos por el PLD en Matancita,Nagua.

La dispersión de documentos dificulta totalizar los montos invertidos y la cantidad de hogares construidos por los tres partidos que han gobernado en las últimas cuatro décadas.

Sin embargo, las investigaciones hechas por DL en el Archivo General de la Nación y la Biblioteca del Senado, sobre los mandatos de Balaguer (PRSC 1960-1962, 1966-1978 y 1986-1996), Antonio Guzmán (PRD 1978-1982), Salvador Jorge Blanco (PRD 1982-1986), Leonel Fernández (PLD 1996-2000 y 2004-2012) e Hipólito Mejía (PRD 2000-2004), arrojan que durante algunos periodos de los gobiernos perredeístas se desincentivó la construcción de obras y los planes habitacionales.

 

Un informe elaborado por la Oficina Nacional de Presupuesto, titulado "40 meses de inversiones: Relación de obras construidas por el gobierno central 16 ago. 1986-31 dic. 1989", compara que en los ocho años de Guzmán y Jorge Blanco, se invirtieron RD$1,161.28 millones en obras, y en tres años y tres meses de mandato de Balaguer se destinaron RD$5,543.4 millones. De este último total, el gobierno central gastó RD$1,529.3 millones en viviendas, es decir, 61.14% de los fondos para servicios sociales.

En un reporte de 1986, sobre su cuatrienio presidencial, Jorge Blanco dijo: "Es evidente que los ajustes que hemos tenido que realizar para adecuar nuestra economía..., ha disminuido la capacidad de inversión del Estado y del sector privado en el renglón vivienda".

En tiempos más actuales, el informe presentado en agosto de 2007 por el ministro de Economía, Juan Temístocles Montás: "Tres años de una gestión gubernamental exitosa", compara que de 2004 a 2006 la dirección peledeísta invirtió sobre los RD$2,630 millones en viviendas nuevas y el perredeísta poco más de RD$1,162.6 millones entre 2002-2004.

El exdirector del INVI durante el citado período del PRD, Juan Vargas Monción, explica que la administración de ese entonces se enfocó en reparar viviendas más que en construir. Entre agosto de 2000 a marzo de 2004 mejoraron 210,783 hogares con RD$1,300.4 millones.

La retrasada Invivienda

Parte de los edificios inconclusos en Invivienda Santo Domingo.

Entre 1978 y 1986 los gobiernos del PRD pretendían construir 25 mil viviendas por año. Se planificó el proyecto Invivienda Santo Domingo, considerado una "bandera" gubernamental.

Fue iniciado en 1982 por el INVI con una proyección de 8 mil unidades. Por falta de recursos se paralizó en 1986; de esa fecha hasta el año 2000 se le hicieron intervenciones, fue declarado prioridad entre 2000 y 2004, y todavía hoy, 31 años después, quedan edificios sin terminar.

Mayra Rodríguez, quien hace 22 años ocupó uno de los apartamentos inconclusos, ha puesto el piso, las ventanas, la energía eléctrica, el baño y las tuberías del agua, empañetado y pintado. Los vecinos que invadieron han hecho lo mismo, amparados en que los culminen y se los asignen de manera legal.

La directora del INVI, Alma Fernández, señala que "el proyecto de los invasores es más que terminarlos". "Esos edificios tienen algunos un título emitido por el Estado dominicano de proyectos que no estaban hechos", dice.

Por la desorganización, hay casos de hasta dos personas que tienen el título de un solo apartamento.

Aunque Fernández señala que el gobierno no tiene presupuestado terminar los edificios en este año, los invasores se amparan en la promesa hecha en marzo por el Presidente quien prometió construir por lo menos 100 mil viviendas para la clase pobre.

En su discurso de toma de posesión, Medina dijo: "Daremos un impulso sin precedentes a la construcción de viviendas populares. Vamos a hacer todos los esfuerzos necesarios para reducir el déficit habitacional que aún sufre nuestro país".

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