14 Enero 2009
AM. - Angustioso llamado
Una fiscal adjunta de Moca me expone de manera patética, el grave problema de la violencia de género en esa ciudad.
"Es lamentable exponerle que la violencia de género en este pueblo es sumamente alarmante, ascendiendo a 300 denuncias por mes. Mi preocupación es grave y sé que usted se sensibilizará con lo que le expreso. Aquí me he cansado y he recurrido a todas las instancias para que a esta unidad se le asigne una dotación Policial y no hemos sido escuchados.
Hemos enfrentado más de 10 escenas de violencia en plenas oficinas pero, fatalmente ayer a la 1:30 de la tarde un señor entró a la sala de espera de esta oficina, cuando su esposa embarazada llegaba a denunciar que él la había agredido físicamente en la casa, y palo en mano en este mismo departamento la golpeó y la pateó por el vientre, a pesar de que ella tiene siete meses de gestación, teniendo nosotras y el personal de labores, en su mayoría mujeres, que enfrentarnos a esta situación tan dolorosa y peligrosa. Inmediatamente, asistimos a la víctima llevándola al Hospital Público de esta ciudad, en estado de gravedad. Nos preguntamos cómo se desvanece el nivel de institucionalidad que propugna la Procuraduría cada vez que casos así ocurren en plena oficina, sin tener ni voz, ni poder para que las usuarias 'que se atreven' puedan denunciar las violencias cometidas por sus parejas hacia ellas, o unos de sus familiares".
En este caso, lo único que queda es actuar y actuar ya, para que una tragedia similar no vuelva a ocurrir.
atejada@diariolibre.com
"Es lamentable exponerle que la violencia de género en este pueblo es sumamente alarmante, ascendiendo a 300 denuncias por mes. Mi preocupación es grave y sé que usted se sensibilizará con lo que le expreso. Aquí me he cansado y he recurrido a todas las instancias para que a esta unidad se le asigne una dotación Policial y no hemos sido escuchados.
Hemos enfrentado más de 10 escenas de violencia en plenas oficinas pero, fatalmente ayer a la 1:30 de la tarde un señor entró a la sala de espera de esta oficina, cuando su esposa embarazada llegaba a denunciar que él la había agredido físicamente en la casa, y palo en mano en este mismo departamento la golpeó y la pateó por el vientre, a pesar de que ella tiene siete meses de gestación, teniendo nosotras y el personal de labores, en su mayoría mujeres, que enfrentarnos a esta situación tan dolorosa y peligrosa. Inmediatamente, asistimos a la víctima llevándola al Hospital Público de esta ciudad, en estado de gravedad. Nos preguntamos cómo se desvanece el nivel de institucionalidad que propugna la Procuraduría cada vez que casos así ocurren en plena oficina, sin tener ni voz, ni poder para que las usuarias 'que se atreven' puedan denunciar las violencias cometidas por sus parejas hacia ellas, o unos de sus familiares".
En este caso, lo único que queda es actuar y actuar ya, para que una tragedia similar no vuelva a ocurrir.
atejada@diariolibre.com
De Diario Libre