04 Noviembre 2009

Ed. - ¿Cadena perpetua?

El presidente de la Cámara de Diputados se ha sumado al debate sobre la reforma penal auspiciando que en el país se establezca la pena de cadena perpetua para los grandes crímenes. La propuesta es discutible.

Hay diversas formas de cadena perpetua. Una, bajo el no cúmulo de penas, es ampliar la pena máxima que ahora es de 30 años, a otra que puede ser hasta de cien años. La otra, bajo el cúmulo de pena, como se utiliza en los Estados Unidos, que consiste en juzgar cada uno de los delitos cometidos en una infracción y sumarlos. Por ejemplo, en un robo de un banco aparece el robo, el secuestro, el porte de armas y muchos más.

Un sistema más eficiente es limitar la posibilidad de salir por buena conducta, pues esto es lo que impide que se cumplan la mayoría de las condenas que se imponen en el país.

De todos modos, mientras los jueces del país sean tan influenciables por las minorías vociferantes, lo mejor es dejar el sistema como está, para que no tengamos que lamentar los errores de que está llena nuestra historia judicial.



De Diario Libre

Comentarios

Carajoalvela Bueno, lo primero es que no estoy de acuerdo con la cadena perpetua, no por el hecho de ser perpetua sino porque no me agrada que estén manteniendo eternamente a un delincuente, con el dinero de mis impuestos. Por otro lado, coincido plenamente con el escritor del articulo, este país no está preparado para la Cadena Perpetua, nuestro sistema judicial es muy frágil, nos faltan siglos de educación para poder pensar en Cadena Perpetua.
cruzacamino En un país donde no hay institucionalidad no se puede hablar de cadena perpetua, si nadie cumple completamente la condena impuesta. Ni que decir de presos que los sacan para cometer crímenes o dar paseos. A parte de que el presidente puede dar amnistía. Lamentablemente, una persona con recursos ecónomicos o poderosa relaciones no dura mucho tiempo presa. ¿Mencioné la venalidad de nuestra justicia?, ay, serían muchos los inocentes condenados a cadena perpetua y muchos los jorcones culpables sueltos. Dejemo eso para cuando haya institucionalidad verdadera.