Un pacto entre los candidatos
No puede permitirse que la sangre llegue al río
Danilo habla de hacer en el gobierno lo que nunca se hizo, pero ahora en la campaña va a tener que hacer conjuntamente con su oponente Hipólito lo que siempre se ha hecho: un pacto de no agresión.
La gente siente que ahora, en este último tramo de la campaña, los trenes van muy rápidos, y teme que choquen a tan altas velocidades, o que se salgan de los rieles, provocando una catástrofe de inimaginables consecuencias.
El ciudadano de a pie tiene sanas justificaciones para resguardarse de lo peor: "quien evita no es cobarde... Hombre precavido vale por dos... Es mejor prevenir que tener que remediar".
Entonces no hay que pensarlo más. Solo buscar al bombero preferido, que en vez de uno podrían ser dos, Monseñor y el Cardenal, y firmar un protocolo de avenencia.
Incluso, ahora no sería entre los presidentes de partidos, sino entre candidatos, pues son las campañas las que asustan. Si cada cual se recoge a los límites anteriores y ninguno rebasa las líneas del respeto y la consideración, el mundo no tiene por qué acabarse ahora en el 2012.
Después de la Pastoral y el Mensaje, una gestión más ni abunda ni daña.
La gente siente que ahora, en este último tramo de la campaña, los trenes van muy rápidos, y teme que choquen a tan altas velocidades, o que se salgan de los rieles, provocando una catástrofe de inimaginables consecuencias.
El ciudadano de a pie tiene sanas justificaciones para resguardarse de lo peor: "quien evita no es cobarde... Hombre precavido vale por dos... Es mejor prevenir que tener que remediar".
Entonces no hay que pensarlo más. Solo buscar al bombero preferido, que en vez de uno podrían ser dos, Monseñor y el Cardenal, y firmar un protocolo de avenencia.
Incluso, ahora no sería entre los presidentes de partidos, sino entre candidatos, pues son las campañas las que asustan. Si cada cual se recoge a los límites anteriores y ninguno rebasa las líneas del respeto y la consideración, el mundo no tiene por qué acabarse ahora en el 2012.
Después de la Pastoral y el Mensaje, una gestión más ni abunda ni daña.
Diario Libre