Será malo sin importar lo hecho
No hay forma de convencer a los "incrédulos"
No debe haber otro país en el mundo que haya invertido más que nosotros en tecnología que garantice la pureza del voto.
Todo lo que se aplica en otras naciones, y que se comprueba funciona, aquí se adopta, incluso, sin arreglo ni acomodo. Se hace una especie de vaciado.
Sin embargo, eso no garantiza nada. Siempre se mantienen los mismos temores de que la voluntad popular sea burlada.
La OEA vino, vio y encontró todo a pedir de boca, y cuando vuelva de seguro certificará que las elecciones llenaron las expectativas.
Bien, muy bien.
Ahora, eso no será suficiente, y al final alguien gritará o descalificará o pondrá los comicios en las cuatro esquinas, sin importar si eso cambia o no los resultados. Si crea o no inconvenientes de orden institucional.
Es más, se pueden adelantar ruidos.
Participación Ciudadana, si no la dejan observar, verá desde lejos todo lo malo que pase, y le agregará su sal para agravar.
Hipólito, si no gana, dirá que Rosario sucumbió a las presiones del Palacio Nacional. Y su compadre Olivares se quejará de la falta de transparencia.
Es decir, que no hay cura ni remedio.
Diario Libre
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