Ser diferentes
El pasado no sirve de nada si no orienta o advierte al futuro. El país ignora siempre su pasado; y ese olvido es la causa primera de nuestras incertidumbres. El futuro se aclarará cuando tengamos presente el pasado. Este es el mejor momento, después de la jornada electoral, para cambiar nuestro destino manifiesto de aspirar sin lograr. Lo que vivimos en el último año fue una regresión a lo peor de nuestra cultura política. Los dirigentes políticos que queden en pie, poquísimos, deben decidirse a ser diferentes. La verdad es que hasta los votantes debemos proponernos ser diferentes. Empecemos hoy. hfigueroa@diariolibre.com
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