¿Se va Serulle para siempre?
No es normal, pero a veces sucede que un dominicano decida alejarse de la política después de una experiencia mala, como acaba de hacer Julián Serulle.
En vez de acusar a otros de su desgracia -al gobierno, por ejemplo-- reconoce que no llenó las expectativas o que fue cabeza dura y no atendió advertencias hechas con tiempo.
Desgraciadamente, el Frente nunca fue frente y mucho menos se amplió, como se pensó en principio cuando se produjeron acercamientos muy auspiciosos.
Serulle, sin embargo, puede irse en paz, pues no hizo guerra contra nadie, y fue altivo, pero digno, contrario a candidatos de su misma procedencia que quisieron librar batallas sin ejército.
Su campaña, incluso, fue risueña, y de seguro enriqueció el anecdotario político dominicano. No ganó votos, pero provocó simpatías.
Las salidas suyas fueron geniales, que ni Hipólito en sus mejores momentos, como su solución al hambre con una berenjena asada. O su ocurrencia, casi irreverente, de una silla de guano para el Presidente.
En el país del vuelve y vuelve sorprende que Serulle se vaya para siempre.
En vez de acusar a otros de su desgracia -al gobierno, por ejemplo-- reconoce que no llenó las expectativas o que fue cabeza dura y no atendió advertencias hechas con tiempo.
Desgraciadamente, el Frente nunca fue frente y mucho menos se amplió, como se pensó en principio cuando se produjeron acercamientos muy auspiciosos.
Serulle, sin embargo, puede irse en paz, pues no hizo guerra contra nadie, y fue altivo, pero digno, contrario a candidatos de su misma procedencia que quisieron librar batallas sin ejército.
Su campaña, incluso, fue risueña, y de seguro enriqueció el anecdotario político dominicano. No ganó votos, pero provocó simpatías.
Las salidas suyas fueron geniales, que ni Hipólito en sus mejores momentos, como su solución al hambre con una berenjena asada. O su ocurrencia, casi irreverente, de una silla de guano para el Presidente.
En el país del vuelve y vuelve sorprende que Serulle se vaya para siempre.
Diario Libre
Diario Libre