El problema es de trámite
Sigue la maña de dejar todo para último
Las felicitaciones al presidente electo siguen llegando, aunque se publican con retraso, pero no debido a los encargados de prensa, sino a la Cancillería.
La vía oficial se supone la más segura, pues podría ser difícil conseguir una dirección confiable, mucho más ahora que no se sabe dónde despacha.
La tardanza no tiene explicación, ni nadie se ocupa de buscarla, pues se trata de una simple tramitación. Un pivoteo, para decirlo en lenguaje beisbolero.
No obstante, debe tomarse nota, pues podría ocurrir otro tanto con las invitaciones a los actos de juramentación y toma de posesión.
Todavía no se han cursado, el Presidente no las habría firmado, y son de las pequeñas cosas que se hacen grandes y de las que después nadie se hace responsable.
Es decir, que hay deficiencias en el protocolo de recepción, pero también de salida. E incluso hay preocupación, pues hay situaciones que intrigan.
Por ejemplo, vino una congratulación de Rusia, un país distante y con el cual no se tienen grandes relaciones, pero no se conoce ninguna de Bolivia.
Parece que Evo no es muy Morales.
Diario Libre
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