Vale para nosotros
El General Soublette, presidente de Venezuela, en una ocasión llamó a su oficina al autor de una sátira titulada "Excelentísimo Señor". La obra criticaba su administración. El autor, Francisco Robreño, asustado, llegó a la cita y, para su sorpresa, fue invitado a leerla. Finalizada la lectura, Soublette dijo con calma: "Todo está muy bueno; además de que no me trata a mí tan mal; sólo tiene ligeras burlas, y créame usted: Venezuela no se ha perdido ni se perderá porque un ciudadano se burle de un gobernante; se perderá porque un gobernante se burle de un ciudadano". Vale para nosotros. hfigueroa@diariolibre.com