Una de las principales preocupaciones del hombre en edad económicamente activa es obtener un empleo, y si es uno decente mucho mejor, tal y como promueve la Organización Internacional del Trabajo (OIT), porque ofrece estabilidad, mejores perspectivas de desarrollo personal y profesional, uno que proporcione un salario digno, seguridad en el lugar de trabajo y protección para la persona y su familia. Esa es la búsqueda del empleo que la gran mayoría desea, o por lo menos para aquellos que no tienen en sus venas la aptitud y la actitud de emprender un negocio.
En el caso de los jóvenes se necesita de mucha información para tener éxito en la búsqueda de un empleo, por lo que la primera pregunta que deberá formularse es ¿qué clase de trabajo puedo hacer? Porque debe tener clara la ocupación a la cual desea dedicarse. Es muy frecuente escuchar en el Servicio Nacional de Empleo y en las agencias privadas de colocación de nuestro país, personas que buscan trabajo y expresan: Ayúdeme, que yo trabajo en lo que sea. Con esa frase desde los servicios de intermediación de empleo se inicia un proceso de acompañamiento individualizado, para poder orientar a la persona y vincularla a una vacante que le permita realizar un trabajo que pueda desarrollar por su formación y/o experiencia, le guste, y le ofrezca perspectivas de estabilidad; porque tomar un trabajo para el cual no se está preparado, se corre el riesgo de quedarse estancado o en un trabajo con despidos frecuentes y sin ninguna seguridad.
Entre otras preguntas que el joven debe contestarse proponemos las siguientes: ¿Con que clase de trabajo siempre he soñado? ¿Alguien que conozco tiene la clase de trabajo que quiero? ¿Tengo algún pasatiempo o interés especial que pudiera convertirse en una ocupación? ¿Todavía no estoy seguro? Si no está convencido con sus respuestas, entonces acuda a los orientadores ocupacionales de los servicios de intermediación de empleo, públicos y privados, ya que en algunos de ellos les ofrecen talleres gratuitos y prácticos sobre técnicas de búsqueda de empleo, o a través del Internet ingrese a su buscador favorito y escriba Test Vocacionales. La mayoría de estos test son gratuitos y analizan su personalidad formulando preguntas con respuestas múltiples, y al finalizar lo que tratan es de relacionar su personalidad con las ocupaciones más apropiadas para usted. Se debe recordar usar los resultados de estos test como una guía, y no como una regla, porque de ninguna manera reemplazan la realización de un proceso vocacional con profesionales.
Es recomendable que la persona que busca empleo prepare su agenda de búsqueda, reconozca sus habilidades, aptitudes, conozca las empresas del sector en las que tenga interés en ingresar, lea los anuncios en la prensa, se registre en las bolsas de empleo, por ejemplo en www.empleateya.net, que es un recurso cada vez más utilizado para aplicar a vacantes en todo el país, hable con personas que trabajan en la ocupación que le interesa y pídales su opinión, informe a sus familiares, amigos y profesores sobre su búsqueda de empleo, asista a aquellas ferias de empleo donde su perfil corresponda con el solicitado por los empleadores para que pueda ser entrevistado in situ, utilice las redes sociales, asegúrese de tener su Currículum Vitae actualizado y bien presentado.
La clave en esto es no parar. Buscar trabajo es una tarea a tiempo completo, porque encontrarlo no es fácil y no vendrá solo. No se debe dejar de insistir, hay que perder la vergüenza y conectarse con todo el mundo hasta lograrlo.
En nuestra próxima entrega les hablaremos ampliamente sobre cómo escribir un CV impactante, porque esta es su tarjeta de presentación, donde se muestra de forma verídica y comprobable que tan valioso es como recurso humano.