Las muchachas del servicio, que muchas veces no son tan muchachas, saltaron al escenario político durante la pasada campaña de manos de uno de los candidatos.
Hipólito, que es el caso, olvidó que el amor entra por el estómago, y que como ellas, al igual que Shakira, eran locas con sus tígueres, los alimentaban con comida ajena.
"A la doña que se ocupe del suyo, que yo al mío lo tengo cebado", parecían decir todas a coro.
Se pensaba que las domésticas, como también se les llama, habían tenido en esa ocasión sus minutos de fama, pues fueron más que un motivo en la lucha electoral.
Pero no.
Ahora vuelven a la palestra, pero de manos de un senador, que busca hacerse el gracioso u otorgar al sector ventajas como nunca antes.
La iniciativa luce reivindicativa, justo era recordarse de estas sacrificadas auxiliares de la casa. Pero hay que tener cuidado y no irse mas lejos de la cuenta.
Que lo que se cree bueno no se convierta en malo.
Si las condiciones cambiaran de un día para otro, muchas amas de casa podrían quedarse solas. Si no hay demasiado para la comida, menos para pagar bien a las muchachas.
Y podría aumentar el desempleo.
Hipólito, que es el caso, olvidó que el amor entra por el estómago, y que como ellas, al igual que Shakira, eran locas con sus tígueres, los alimentaban con comida ajena.
"A la doña que se ocupe del suyo, que yo al mío lo tengo cebado", parecían decir todas a coro.
Se pensaba que las domésticas, como también se les llama, habían tenido en esa ocasión sus minutos de fama, pues fueron más que un motivo en la lucha electoral.
Pero no.
Ahora vuelven a la palestra, pero de manos de un senador, que busca hacerse el gracioso u otorgar al sector ventajas como nunca antes.
La iniciativa luce reivindicativa, justo era recordarse de estas sacrificadas auxiliares de la casa. Pero hay que tener cuidado y no irse mas lejos de la cuenta.
Que lo que se cree bueno no se convierta en malo.
Si las condiciones cambiaran de un día para otro, muchas amas de casa podrían quedarse solas. Si no hay demasiado para la comida, menos para pagar bien a las muchachas.
Y podría aumentar el desempleo.