El que pica el queso... coge más
Al edificio de la nueva escala de sueldos oficiales le han dado tantas manos de pintura que ya no se recuerda el color original.
Los senadores han sido diligentes y han querido hacer el trabajo, pero de una manera casi surrealista y hay que romperse la cabeza para entender el significado.
Ni que fuera un cuadro hecho a goteo por el norteamericano Pollock.
La razón es muy sencilla. Queriendo complacer a tantos han terminado complaciéndose a sí mismos. Nadie lo nota, nadie lo sabe, nadie lo dice, pero la intención oculta y final de los cambios es resolver una "distorsión".
Los senadores sufren desde hace tiempo una situación a su juicio injusta: los diputados ganan más, su salario es mayor, a pesar de que ocupan la cámara baja.
El dinero que les llega vía barrilito no importa, esos son otros quinientos. Nominalmente los diputados llevan ventaja aun cuando su rango es inferior.
Se destacan los sueldos de los presidentes de los tres poderes del Estado, pero si se lee el informe, y se lee bien, o se consulta a los senadores en la intimidad, se sabrá que no son mensos.
No solo atajan, también enlazan.
Los senadores han sido diligentes y han querido hacer el trabajo, pero de una manera casi surrealista y hay que romperse la cabeza para entender el significado.
Ni que fuera un cuadro hecho a goteo por el norteamericano Pollock.
La razón es muy sencilla. Queriendo complacer a tantos han terminado complaciéndose a sí mismos. Nadie lo nota, nadie lo sabe, nadie lo dice, pero la intención oculta y final de los cambios es resolver una "distorsión".
Los senadores sufren desde hace tiempo una situación a su juicio injusta: los diputados ganan más, su salario es mayor, a pesar de que ocupan la cámara baja.
El dinero que les llega vía barrilito no importa, esos son otros quinientos. Nominalmente los diputados llevan ventaja aun cuando su rango es inferior.
Se destacan los sueldos de los presidentes de los tres poderes del Estado, pero si se lee el informe, y se lee bien, o se consulta a los senadores en la intimidad, se sabrá que no son mensos.
No solo atajan, también enlazan.
Diario Libre
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