En directo|07 ago|1|POR Eduardo García Michel

Carta desde el Congreso

Querido hijo Abimbaito:

Estoy en el Congreso escribiendo el manuscrito final de las actas, en espera de que se adquiera una máquina de escribir Remington, cuya fabricación ya se vislumbra.

Aquí se está armando una grande. Con decirte que ahora están tratando de que los diputados sean menores de 25 años, para que sostengan los asuntos del país con más calor porque, según dicen, "nuestros hombres de 30 y 35 años lo que hacen es convenir en las cosas para no chocar".

Uno de los congresistas propone que los diputados puedan tener varios empleos públicos, pues afirma que lo contrario "solo es aplicable en La Francia, donde concurre tanta inteligencia, pero aquí, que se carece de personas para ocupar los empleos, ¿qué podrán hacer los pueblos cuando tengan necesidad del mismo individuo?" Es probable que este sea el inicio de la cadena de "imprescindibles", que de seguro vendrá.

También han aprobado que "la Constitución no podrá revisarse sino cuando la proposición sea admitida por dos tercios de la Cámara en tres sesiones anuales consecutivas". ¿Entendiste? Con la prisa que hay por quedarse en el poder, ese pleito viene y no es de papeles.

Este Congreso tiene ínfulas. Ha establecido que "todos los empleados públicos son responsables por el mal desempeño de sus funciones y pueden ser denunciados por cualquier ciudadano". Yo ya no creo en nada, Abimbaíto. Tienes que aprender que el poder está en la daga; ¿qué digo?, en el sable o el mosquete.

Hasta quieren introducir en la ley el sueldo del Presidente de la República y de los funcionarios, cuando aquí siempre se ha sabido que quien manda es el que dispone. Pero en el Congreso piensan que mandan, y solo ellos lo creen. Todo el mundo está claro en ese punto.

A algunos no les parece justo que "un senador ganase $120 y un ministro $200, pues todos son altos funcionarios". Pero otros opinan que "no se les paga por ejercer la dignidad, solo por los trabajos que hacían." Échele hilo al bollo.

Y a la justicia suprema le limitaron el período a 4 años. Y eso que querían alargarlo, pues la toga pesa, y si lleva birrete más.

Han estado discutiendo si sus propias atribuciones son soberanas, o no; pero yo solo conozco de paliza soberana, no de atribuciones. Así que mejor fuera que no se confiaran tanto.

En este momento estoy pasando un acta que dice: "Al Ejecutivo se le ha trazado sus facultades. No tendrá otras que las concedidas por la Constitución, no pudiendo el Congreso concedérselas extraordinarias para evitar los excesos a que conduce inevitablemente la concesión de poderes ilimitados y sin responsabilidad alguna".

Te digo que esta gente cree que el papel manda.

Y fíjate en ésta, que es muy buena. Proponen que el país tenga 3 departamentos, que serían como grandes regiones: Ozama, Cibao, y el Seibo, y un total de 5 provincias: Santo Domingo y Azua; Santiago y La Vega; e Higüey. Cada departamento con su gobernador. La verdad es que para qué se necesita más.

Lo cierto es que me está gustando este trabajo. Me siento un hombre muy informado y hasta importante.

Fíjate que ayer pude saludar a los diputados que representan a San Rafael (Antonio Molina), a Las Caobas (Alfredo Detjeen), a San Miguel (José María Rodríguez), y a Hincha (Gregorio Riva), lugares situados en la frontera con Haití. Gente distinguida, hasta llevaban traje formal como si anduvieran en París, y no por estos lugares de menor rimbombancia. Usan leontina. Me gustaría poder visitar esos sitios, si no fuera porque el viaje es largo y los caminos malos.

Y, ¿sabes en que más están los diputados? Quieren cambiar la capital de lugar. Hablan de Angelina, por ser equidistante geográficamente, o de Santiago, el nuevo eje del poder económico. En la votación final Santiago quedó con 25 votos y la Vega con 17. Eso sí, no aseguro que eso se vaya a cumplir, porque los cibaeños tienen sus cosas y los de Santo Domingo sus mañas.

Ojalá que puedas leer el discurso de Benigno Filomeno Rojas. Yo que apenas llegué a bachiller, me emociono al leerlo. Dijo que "para conservar la libertad considero de absoluta necesidad la propagación de las luces y el establecimiento de cultura intelectual, porque sin ilustración, señores, la conservación de la libertad es difícil, por no decir imposible."

Esta gente sí que es patriótica.

Tú sabes que te escribo desde la villa de Moca. Desde que estoy aquí, vivo espantado. Mis oídos no cesan de imaginar sonidos de sables. Me estoy volviendo loco, pero que lindo pueblo, Abimbaíto, ¡Qué lindo pueblo! Cuídate.

Te quiere, tu padre, Abimbao Primero, Amanuense de la Constituyente de Moca, febrero de 1858.

(edogarmi.fullblog.com.ar)

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