Al declararse "petrificada" y defender con vehemencia al ex director de Fonper en su pleito con generadoras eléctricas, la Vicepresidenta ha tomado partido por una de las partes. La pregunta es si lo hizo con consentimiento de su jefe, el presidente Medina, o si cree que "lo que se dice en Twitter queda en Twitter".
Medina se rodeó en campaña de empresarios que impulsaron con efectividad el sector externo. Pero ahora los desencuentros son constantes:
Del pleito del salami salieron perjudicados los consumidores (se bajaron los niveles de proteínas exigidos), los empresarios (no han recuperado los niveles de venta) y el gobierno, que dejará de ingresar fiscalmente muchos millones. Del caso de los pollos no se consiguió más que enfadar a un sector clave en la estructura de producción alimentaria. Del litigio con las generadoras eléctricas, lo que luce es que dentro del mismo PLD hay dos grupos enfrentados, más por el control del sector eléctrico que por consideración a los consumidores.
Los mineros no entienden el silencio oficial, y el Indotel desenfunda los abogados contra Orange, agitando al sector de las telecomunicaciones. Los comerciantes siguen disgustados por la competencia desleal de las pacas de ropa usada y los constructores "tradicionales" ven con recelo que ahora colaboradores de Medina formen compañías de ingeniería civil. Para redondear, hoteleros extranjeros se quejan ¡otra vez! de inseguridad jurídica. Y todo, en vísperas de una reforma fiscal...
IAizpun@diariolibre.com
Medina se rodeó en campaña de empresarios que impulsaron con efectividad el sector externo. Pero ahora los desencuentros son constantes:
Del pleito del salami salieron perjudicados los consumidores (se bajaron los niveles de proteínas exigidos), los empresarios (no han recuperado los niveles de venta) y el gobierno, que dejará de ingresar fiscalmente muchos millones. Del caso de los pollos no se consiguió más que enfadar a un sector clave en la estructura de producción alimentaria. Del litigio con las generadoras eléctricas, lo que luce es que dentro del mismo PLD hay dos grupos enfrentados, más por el control del sector eléctrico que por consideración a los consumidores.
Los mineros no entienden el silencio oficial, y el Indotel desenfunda los abogados contra Orange, agitando al sector de las telecomunicaciones. Los comerciantes siguen disgustados por la competencia desleal de las pacas de ropa usada y los constructores "tradicionales" ven con recelo que ahora colaboradores de Medina formen compañías de ingeniería civil. Para redondear, hoteleros extranjeros se quejan ¡otra vez! de inseguridad jurídica. Y todo, en vísperas de una reforma fiscal...
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