La Barquita
La presencia del presidente Danilo Medina en "La Barquita", el paupérrimo barrio a orillas del río Ozama, quizás marque el principio del desarrollo de esa zona de la capital caracterizada por la marginación y el hacinamiento.
El país ha tenido numerosas oportunidades para resolver el problema de los habitantes de La Barquita y mejorar urbanísticamente esa zona, pero nunca ha sabido aprovecharlas.
Las soluciones han sido individuales y lo único que han logrado es fomentar una cultura de aprovechamiento de los recursos del Estado para fines privados. Es fama que numerosos habitantes actuales de La Barquita han sido beneficiados con apartamentos y dinero para que desalojen los peligrosos e insalubres lugares donde viven, pero siempre vuelven a buscar otros beneficios de la tragedia.
El anuncio de que se involucrará a los propios residentes es auspicioso. La zona debe ser rescatada con criterio experto que le saque todo lo aprovechable de la zona y la dote de los recursos necesarios para su desarrollo.
Diario Libre
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