Los asesores de algunos políticos se lo ganan fácil porque, o no hacen nada, o cobran para mal aconsejar. Y no se piense que se trata de los sucesivos errores a que han inducido a Hipólito Mejía después del 20 de mayo. El chisme es con el entorno de Luis Abinader, quien tuvo una oportunidad de oro de definir un perfil propio después de las elecciones, y poner distancia de Hipólito con elegancia, pero le aconsejaron que siguiera a su lado dizque para no parecer ingrato. Fue así que el nombre de Abinader apareció ligado al golpe de mano que un sector intentó dar a Miguel Vargas, con lo que perdió un tiempo precioso. El movimiento que ahora anuncia, llega con casi cinco meses de retraso y, como quiera, ha dejado la sensación de que le sacó los pies a quien lo dejó como candidato a Vice contra viento y marea.
El Espía
- Noticia
- Comentarios (3)